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Declaración de Freeburgo

Posted by: tarifacontraelradar | 25 enero 2010 | No Comment |

DECLARACION DE FRIBURGO

Realizada por IGUMED (Asociación Interdisciplinar para la Medicina Ambiental)

Bergseestr. 57. 79713 Bad Säckingen (Alemania)

Tel: 07761 913490. Fax: 913491. E-mail: igumed@gmx.de

Firmada por 22 médicos el 9 de octubre de 2002.

Como médicos en ejercicio de todas las especialidades, en particular de la medicina medioambiental, y seriamente preocupados por la salud de la población, nos dirigimos a los colegas, a los responsables de sanidad y de la política, así como a la opinión pública.

En los últimos años, observamos entre nuestros pacientes un dramático aumento de enfermedades graves y crónicas, en particular:

  • Trastornos en la capacidad de aprender, de concentrarse y del comportamiento en los niños (por ejemplo, hiperactividad).
  • Descontrol de la presión arterial, que cada vez resulta más difícil tratar con medicamentos.
  • Trastornos en el ritmo cardíaco .
  • Infartos y apoplejías en personas cada vez más jóvenes.
  • Enfermedades cerebrales degenerativas (p. ej. Alzheimer) y epilepsia.
  • Cánceres como leucemia y tumores cerebrales.

Observamos, además, la aparición cada vez más frecuente de diversos trastornos que a menudo se diagnostican erróneamente como psicosomáticos. Limitándonos a los síntomas más frecuentes, mencionaremos:

  • Dolores de cabeza y migrañas.
  • Cansancio crónico.
  • Inquietud interna.
  • Insomnio y cansancio diurno.
  • Zumbidos en los oídos.
  • Inmunodeficiencias.
  • Dolores neurológicos y de tejidos blandos que no resultan explicables por las causas habituales.

Como generalmente conocemos el entorno en que viven y las costumbres de nuestros pacientes, vemos con frecuencia creciente, sobre todo tras interrogarles intencionadamente, una clara relación temporal y espacial entre la aparición de estas dolencias y el comienzo de una irradiación de microondas que se presenta de diversas formas:

  • Instalación de antenas de telefonía móvil en la proximidad de los pacientes.
  • Uso intensivo de teléfonos móviles.
  • Adquisición de un teléfono inalámbrico para usarlo en la casa o en la vecindad.

Ya no podemos creer en una coincidencia puramente casual, debida al azar, pues:

  • Con demasiada frecuencia observamos una llamativa concentración de determinadas enfermedades en zonas o edificios irradiados con microondas.
  • Con demasiada frecuencia mejora la enfermedad o desaparecen dolencias que se prolongaban meses y hasta años, poco tiempo después de reducir o eliminar la irradiación con microondas.
  • Con demasiada frecuencia se confirman nuestras observaciones con las mediciones de campos electromagnéticos realizadas in situ.

Apoyándonos en nuestra experiencia cotidiana consideramos que la tecnología de la telefonía móvil introducida en 1992 y que ya cubre casi todo el territorio, así como los teléfonos inalámbricos (Norma DECT) que se pueden comprar desde 1995, son uno de los desencadenantes esenciales de este fatal desarrollo. Ya nadie se puede librar del todo de las microondas pulsantes. Éstas incrementan el riesgo de la acción de factores químicos y físicos ya existentes en el medio ambiente, sobrecargan adicionalmente el sistema inmunológico y pueden acabar con los mecanismos de regulación que hasta ahora hacían de contrapeso. Especialmente amenazados se encuentran las embarazadas, los niños, los adolescentes y las personas mayores y enfermas.

Nuestros esfuerzos terapéuticos para restablecer la salud son cada vez más infructuosos. Pues la libre y continua penetración de las radiaciones en lugares de residencia y trabajo, especialmente en dormitorios y habitaciones de niños, que consideramos lugares extraordinariamente importantes para relajarse, regenerarse y curarse, causa tensión ininterrumpida e impide una recuperación sólida del enfermo.

A la vista de este inquietante proceso consideramos nuestro deber comunicar a la opinión pública nuestras observaciones, sobre todo después de oír que los tribunales alemanes consideran como puramente hipotética la posibilidad de que la telefonía móvil cause daños a la salud (véanse las sentencias de la primavera del 2002 del Tribunal Constitucional de Karlsruhe y del Tribunal Administrativo de Mannheim).

¡Lo que en nuestra práctica cotidiana presenciamos dista de ser hipotético! Consideramos el número creciente de enfermos crónicos también como una consecuencia de una política irresponsable de fijación de límites, que, en vez de proteger a la población de los efectos a corto y largo plazo, se somete a los dictados de una tecnología de cuya peligrosidad se tiene ya suficiente constancia. Para nosotros se trata del comienzo de un proceso muy serio que amenaza la salud de muchas personas.

Ya no esperamos nada de nuevos e irreales resultados de la investigación, que según nos muestra la experiencia están influenciados reiteradamente por la industria, mientras se ignoran estudios con fuerza probatoria. ¡Consideramos apremiante y necesario actuar ya!.

Como médicos somos sobre todo los abogados defensores de nuestros pacientes. En interés de todos los afectados, cuyo derecho fundamental a la vida y a la integridad física están ahora en juego, dirigimos este llamamiento a los responsables políticos y sanitarios para que apoyen con toda su influencia nuestras reivindicaciones:

  • Nuevas técnicas de comunicación compatibles con la salud y valoración independientes de sus riesgos, especialmente ante de su introducción.

    y como medidas inmediatas de transición:

  • Reducción masiva de los límites, de las potencias de emisión y de la irradiación por microondas hasta valores biológicamente defendibles, sobre todo en dormitorios y lugares donde uno se recupera.
  • Congelar el desarrollo de la tecnología actual de la telefonía móvil, para que la irradiación que ya se padece no se multiplique.
  • Derecho de la población y de los municipios a participar en la colocación de las antenas, cosa que debiera darse por supuesta en una democracia.
  • Informar a la población y sobre todo a los usuarios de teléfonos móviles, de los riesgos sanitarios de los campos electromagnéticos para que los usen sabiendo lo que hacen y prohibición de los móviles para niños y limitación del uso para adolescentes.
  • Prohibición del uso de móviles y de teléfonos inalámbricos (DECT) en guarderías, colegios, hospitales, residencias de ancianos, actos públicos, edificios públicos y transportes públicos de manera análoga a lo que se ha hecho con el tabaco.
  • Zonas libres de móviles y de antenas, análogas a las zonas peatonales o libres de coches.
  • Reelaboración de las normas DECT para teléfonos inalámbricos con el fin de reducir la intensidad de irradiación y limitarla al tiempo real de uso, evitando la pulsación que es lo crítico desde un punto de vista biológico.
  • Investigación independiente de la industria que considere por fin los abundantes resultados de investigadores críticos y nuestras propias observaciones médicas.

The So-far Undersigned

Dr. med. Thomas Allgaier, General medicine, Environmental medicine, Heitersheim

Dr. med. Christine Aschermann, Neural physician, Psychotherapy, Leutkirch

Dr. med. Waltraud Ba r, General medicine, Natural healing, Environmental medicine, Wiesloch

Dr. med. Wolf Bergmann, Genaeral medicine, Homeopathy, Freiburg

Dr. med. H. Bernhardt, Pediatry, Schauenburg

Dr. Karl Braun von Gladiü, General medicine, Holistic medicine, Teufen

Hans Bruggen, Internal medicine, Respiratory medicine, Environmental medicine, Allergenics, Deggendorf

Dr. med. Christa-Johanna Bub-Jachens, General medicine, Natural healing, Stiefenhofen

Dr. med. Arndt Dohmen, Internal medicine, Bad Sa ckingen

Barbara Dohmen, General medicine, Environmental medicine, Bad Sa ckingen

Verena Ehret, Doctor, Kotzting

Dr. med. Joachim Engels, Internal medicine, Homeopathy, Freiburg

Karl-Rainer Fabig, Practical doctor

Dr. med. Gerhilde Gabriel, Doctor, Munchen

Dr. med. Karl Geck, Psychotherapy, Murg

Dr. med. Jan Gerhard, Pediatrics, Child/adolescent psychiatry, Ahrensburg

Dr. med. Peter Germann, Doctor, Environmental medicine, Homeopathy, Worms

Dr. med. Gertrud Grunenthal, General medicine, Environmental medicine, Bann

Dr. med. Michael Gulich, Doctor, Schopfheim

Julia Gunter, Psychotherapy, Korbach

Dr. med. Wolfgang Haas, Internal medicine, Dreieich

Dr. med. Karl Haberstig, General medicine, Psychotherapy, Psychosomatics, Inner-Urberg

Prof. Dr. med. Karl Hecht, Specialist in stress-, sleep-, chrono- und space travel medicine, Berlin

Dr. med. Bettina Hovels, General medicine, Lorrach

Walter Hofmann, Psychotherapy, Singen

Dr. med. Rolf Janzen, Pediatrics, Waldshut-Tiengen

Dr. med. Peter Jaenecke , Dentist, Ulm

Michaela Kammerer, Doctor, Murg

Dr. med. Michael Lefknecht, General medicine, Environmental medicine, Duisburg

Dr. med. Volker zur Linden, Internal medicine, Bajamar

Dr. med. Dagmar Marten, Doctor, Ochsenfurt

Dr. med. Rudolf Mraz, Psychotherapy, Natural healing, Stiefenhofen

Dr. med. Otto Pusch, Nuclear medicine, Bad Wildungen

Dr. med. Josef Rabenbauer, Psychotherapy, Freiburg

Elisabeth Radloff-Geck, Doctor, Psychotherapy, Homeopathy, Murg

Dr. med. Anton Radlspeck, Practical doctor, Natural healing, Aholming

Barbara Rautenberg, General medicine, Environmental medicine, Kotzting

Dr. med. Hans-Dieter Reimus, Dentist, Oldenburg

Dr. med. Ursula Reinhardt, General medicine, Bruchkobel

Dr. med. Dietrich Reinhardt, Internal medicine, Bruchkobel

Dr. med. Andreas Roche, General medicine, Kaiserslautern

Dr. med. Bernd Salfner, Pediatrics, Allergenics, Waldshut-Tiengen

Dr. med. Claus Scheingraber, Dentist, Munchen

Dr. med. Bernd Maria Schlamann, Dentist, Non-medical practitioner, Ahaus-Wessum

Dr. med. Hildegard Schuster, Psychotherapy, Lorrach

Norbert Walter, General medicine, Natural healing, Bad Sa ckingen

Dr. med. Rosemarie Wedig, Doctor, Psychotherapy, Homeopathy, Dusseldorf

Dr. med. Gunter Theiss, General medicine, Frankfurt

Prof. Dr. med. Otmar Wassermann, Toxicology, Schonkirchen

Prof. Dr. med. H.-J. Wilhelm, Ear, nose and throat doctor, Phoniater, Frankfurt

Dr. med. Barbara Wurschnitzer-Hunig, Dermatology, Allergenics, Environmental medicine, Kempten

Dr. med. Ingo Frithjof Zurn, General medicine, Phlebology, Natural healing, Environmental medicine, Nordrach

List of supporters for the FREIBURGER APPEAL:

Dr. med. Wolfgang Baur, General medicine, Psychotherapy, Environmental medicine, Vienenburg

Prof. Dr. Klaus Buchner, Physicist, Munchen

Volker Hartenstein, Member of Parliament (Bavaria), Ochsenfurt

Maria und Bruno Hennek, Self-help group for chemical- and wood preservative-damaged, Wurzburg

Dr. Lebrecht von Klitzing, Medicinal physicist, Stokelsdorf

Wolfgang Maes, Baubiology and Environmental analysis, Neu

Helmut Merkel, 1st Chairman of Biobiology Organization, Bonn

Peter Neuhold, Non-medicinal practitioner, Berlin

Prof. Dr. Anton Schneider, Scientific leader of Institute for Baubiology and Ecology, Neubeuern

Dr. Birgit Stöcker, Chairwoman of Self-Help Organization for Electrosensitives, Munchen

Prof. Dr. Alfred G. Swierk, Mainz

Dr. Ulrich Warnke, Biophysics, Biopsychology, Biomedicine, Saarbrucken

under: Informes

CAMPO ELECTROMAGNÉTICO, MELATONINA Y CÁNCER

Posted by: tarifacontraelradar | 20 enero 2010 | No Comment |

Revista Cubana de Medicina Militar

Instituto Superior de Medicina Militar “Dr. Luis Díaz Soto”
Departamento de Investigaciones Médico Militares

My. José Luis Pérez Alejo

La contaminación asociada al medio ambiente y a nuestra salud no para de crecer. Es un subproducto del gran desarrollo tecnológico en que actualmente vivimos, sobre todo en las ciudades. Electricidad y comunicaciones son dos aspectos sin los cuales es imposible la vida moderna; pero sus emisiones electromagnéticas afectan la salud humana (efecto electropolución).1,2 Los aparatos electrodomésticos están por doquier, instalaciones eléctricas, emisiones de radio y TV, torres de alta y media tensión, estaciones de base de telefonía móvil y los teléfonos celulares. Todo ello en nuestro entorno, sin percatarnos que sus emisiones electromagnéticas interactúan con el organismo humano y cambian su homeostasis.3 Hay que advertir que estas radiaciones se originan artificialmente y no corresponden a las que produce la naturaleza, gracias a las cuales la vida surgió sobre ella. Aunque no existe consenso médico acerca de que las radiaciones electromagnéticas pueden producir cáncer,4-6 hay investigaciones que destacan una fuerte relación entre campo electromagnético y cáncer. Se destacan como problemas principales el debilitamiento del campo magnético de la tierra y la aparición de otros campos en otras frecuencias que están causando una disminución de la resistencia inmunológica y haciendo más vulnerable al ser humano a las enfermedades. Existen algunas teorías acerca de esta relación causa-efecto; una de ellas, según creo quizás la más aceptada, la función que desempeña la melatonina en este proceso. La hipótesis plantea que los campos electromagnéticos reducen sensiblemente la producción de la neurohormona melatonina. Esta sustancia (N-acetil-metoxitriptamina) es la principal hormona de la glándula pineal, cuya producción y secreción máxima tiene lugar durante la noche (oscuridad), se inhibe durante el día, y regula así los ritmos circadianos.7-11 Entre otras investigaciones vinculadas a esta tema se destaca la de la Universidad de San Antonio, Texas, donde se evidencia que los campos electromagnéticos artificiales tienen el mismo efecto sobre la glándula pineal que la luz e impide de este modo la secreción nocturna de la melatonina; explica de esta manera la disminución de la capacidad del sistema inmunológico. Otras investigaciones han mostrado que los campos de muy baja frecuencia (ELF), reducen de forma drástica los niveles de melatonina.12 Esta hormona estimula al sistema inmunológico y modula la función de ciertos órganos endocrinos: la pituitaria, el timo, las gónadas y el hipotálamo, y además tiene otra función importante, la de ser antioxidante, neutralizadora de radicales libres. Dada la importancia de la melatonina en la regulación de las funciones endocrinas es probable que las radiaciones electromagnéticas perturben dichas funciones y esto podría ser una de las claves para comprender el aumento del riesgo de contraer cáncer en las personas sometidas a este tipo de radiaciones.13

Referencias bibliográficas

1. Gabiola F. Efecto de los campos electromagnéticos de 0 a 300 Ghz sobre la salud humana. 2001; 18 de abril del 2001 (5 de 5). Disponible en: http://www.robotier.com/gabiola/index.jsp

2. Prasad SK , Vyas S. Health problems among workers of iron welding machines: effects of electromagnetic fields. J Environ Biol. 2001;22(2):129-32.

3. Castellanos JP. Peligro de las ondas electromagnéticas sobre la salud. 2002. 20 de noviembre 2002, (4 de 4). Disponible en: http://www.robotier.com/castellano/index.jsp

4. Hansson Mild K. International consensus on low-frequency electromagnetic fields: “possibly carcinogenic”. Lakartidningen. 2001 Nov 14;98(46):5188-91.

5. Day N. Exposure to power-frequency magnetic fields and the risk of childhood cancer. Lancet. 1999 December 4;354:1925-31.

6. _____. Childhood cancer residential proximity to power lines. Br Cancer. 2000;83(11):1573-80.

7. Díaz López B, Colmenero Urquijo MD, Marín Fernández B. Capacidad antioxidante de la melatonina: su papel defensivo contra afecciones relacionadas con la edad. Med Clin (Barc). 1998;110:668-76.

8. Sanchez-Barcelo EJ, Cos S, Mediavilla D, Martínez-Campa C, González A, Alonso-González C. Melatonin-estrogen interactions in breast cancer. J Pineal Res. 2005 May;38(4):217-22.

9. Stevens RG . Circadian disruption and breast cancer: from melatonin to clock genes. Epidemiology. 2005 Mar;16(2):254-8.

10. Vijayalaxmi Reiter RJ, Tan DX , Herman TS, Thomas CRJr. Melatonin as a radioprotective agent: a review. Int J Radiat Oncol Biol Phys. 2004 Jul 1;59(3):639-53.

11. Leon J, Acuna-Castroviejo D, Escames G, Tan DX, Reiter RJ. Melatonin mitigates mitochondrial malfunction. J Pineal Res. 2005 Jan ;38(1):1-9.

12. Informática y Telecomunicaciones. Cáncer y exposición a campos de RF. 2003; Julio 23 del 2003 (1 de 4). Disponible en: http://www.asemac.com/marco/htm

13. de la Rosa R. Melatonina y electropolución. 2003; 5 de Abril del 2003, (1 de 3). Disponible en: http://www.revistanatural.com/primavera299/melatonina.htm

Recibido: 11 de octubre de 2005. Aprobado: 23 de noviembre de 2005.
My. José Luis Pérez Alejo . Instituto Superior de Medicina Militar “Dr. Luis Díaz Soto”. Ave. Monumental, Habana del Este, CP 11700, Ciudad de La Habana, Cuba.

 

©  2010  1999, Editorial Ciencias Médicas

Calle 23 # 177 entre N y O – Edificio Soto, Piso 2
Vedado, Ciudad de La Habana, CP 10400
Cuba

under: General

Campo electromagnético, melatonina y cáncer

Posted by: tarifacontraelradar | 20 enero 2010 | No Comment |

Editorial

Instituto Superior de Medicina Militar “Dr. Luis Díaz Soto”
Departamento de Investigaciones Médico Militares

Campo electromagnético, melatonina y cáncer

My. José Luis Pérez Alejo

La contaminación asociada al medio ambiente y a nuestra salud no para de crecer. Es un subproducto del gran desarrollo tecnológico en que actualmente vivimos, sobre todo en las ciudades. Electricidad y comunicaciones son dos aspectos sin los cuales es imposible la vida moderna; pero sus emisiones electromagnéticas afectan la salud humana (efecto electropolución).1,2 Los aparatos electrodomésticos están por doquier, instalaciones eléctricas, emisiones de radio y TV, torres de alta y media tensión, estaciones de base de telefonía móvil y los teléfonos celulares. Todo ello en nuestro entorno, sin percatarnos que sus emisiones electromagnéticas interactúan con el organismo humano y cambian su homeostasis.3 Hay que advertir que estas radiaciones se originan artificialmente y no corresponden a las que produce la naturaleza, gracias a las cuales la vida surgió sobre ella. Aunque no existe consenso médico acerca de que las radiaciones electromagnéticas pueden producir cáncer,4-6 hay investigaciones que destacan una fuerte relación entre campo electromagnético y cáncer. Se destacan como problemas principales el debilitamiento del campo magnético de la tierra y la aparición de otros campos en otras frecuencias que están causando una disminución de la resistencia inmunológica y haciendo más vulnerable al ser humano a las enfermedades. Existen algunas teorías acerca de esta relación causa-efecto; una de ellas, según creo quizás la más aceptada, la función que desempeña la melatonina en este proceso. La hipótesis plantea que los campos electromagnéticos reducen sensiblemente la producción de la neurohormona melatonina. Esta sustancia (N-acetil-metoxitriptamina) es la principal hormona de la glándula pineal, cuya producción y secreción máxima tiene lugar durante la noche (oscuridad), se inhibe durante el día, y regula así los ritmos circadianos.7-11 Entre otras investigaciones vinculadas a esta tema se destaca la de la Universidad de San Antonio, Texas, donde se evidencia que los campos electromagnéticos artificiales tienen el mismo efecto sobre la glándula pineal que la luz e impide de este modo la secreción nocturna de la melatonina; explica de esta manera la disminución de la capacidad del sistema inmunológico. Otras investigaciones han mostrado que los campos de muy baja frecuencia (ELF), reducen de forma drástica los niveles de melatonina.12 Esta hormona estimula al sistema inmunológico y modula la función de ciertos órganos endocrinos: la pituitaria, el timo, las gónadas y el hipotálamo, y además tiene otra función importante, la de ser antioxidante, neutralizadora de radicales libres. Dada la importancia de la melatonina en la regulación de las funciones endocrinas es probable que las radiaciones electromagnéticas perturben dichas funciones y esto podría ser una de las claves para comprender el aumento del riesgo de contraer cáncer en las personas sometidas a este tipo de radiaciones.13

Referencias bibliográficas

1. Gabiola F. Efecto de los campos electromagnéticos de 0 a 300 Ghz sobre la salud humana. 2001; 18 de abril del 2001 (5 de 5). Disponible en: http://www.robotier.com/gabiola/index.jsp

2. Prasad SK , Vyas S. Health problems among workers of iron welding machines: effects of electromagnetic fields. J Environ Biol. 2001;22(2):129-32.

3. Castellanos JP. Peligro de las ondas electromagnéticas sobre la salud. 2002. 20 de noviembre 2002, (4 de 4). Disponible en: http://www.robotier.com/castellano/index.jsp

4. Hansson Mild K. International consensus on low-frequency electromagnetic fields: “possibly carcinogenic”. Lakartidningen. 2001 Nov 14;98(46):5188-91.

5. Day N. Exposure to power-frequency magnetic fields and the risk of childhood cancer. Lancet. 1999 December 4;354:1925-31.

6. _____. Childhood cancer residential proximity to power lines. Br Cancer. 2000;83(11):1573-80.

7. Díaz López B, Colmenero Urquijo MD, Marín Fernández B. Capacidad antioxidante de la melatonina: su papel defensivo contra afecciones relacionadas con la edad. Med Clin (Barc). 1998;110:668-76.

8. Sanchez-Barcelo EJ, Cos S, Mediavilla D, Martínez-Campa C, González A, Alonso-González C. Melatonin-estrogen interactions in breast cancer. J Pineal Res. 2005 May;38(4):217-22.

9. Stevens RG . Circadian disruption and breast cancer: from melatonin to clock genes. Epidemiology. 2005 Mar;16(2):254-8.

10. Vijayalaxmi Reiter RJ, Tan DX , Herman TS, Thomas CRJr. Melatonin as a radioprotective agent: a review. Int J Radiat Oncol Biol Phys. 2004 Jul 1;59(3):639-53.

11. Leon J, Acuna-Castroviejo D, Escames G, Tan DX, Reiter RJ. Melatonin mitigates mitochondrial malfunction. J Pineal Res. 2005 Jan ;38(1):1-9.

12. Informática y Telecomunicaciones. Cáncer y exposición a campos de RF. 2003; Julio 23 del 2003 (1 de 4). Disponible en: http://www.asemac.com/marco/htm

under: General

Declaración científica de Seletun

Posted by: tarifacontraelradar | 19 enero 2010 | No Comment |

COMUNICADO DE PRENSA

Los científicos, Conducidos por el doctor Olle Johansson del Instituto Karolinska, recomiendan  a los Gobiernos  del mundo que adopten nuevas Directrices de Exposición para Campos Electromagnéticos,  indicando los  Peligros Biológicos de esta radiación y el riesgo para el  Código Genético de la Proliferación Descontrolada de Tecnologías Inalámbricas.
 
Olle Johansson, PhD

 03 de febrero 2011.  La revista científica Reviews on Environmeental Healthrevistas (revisiones sobre salud ambiental) ha publicado un informe realizado por científicos internacionales que piden  límites de exposición enormemente reducidos para la radiación electromagnética de las tecnologías inalámbricas de  telecomunicaciones, y líneas eléctricas, incluyendo teléfonos móviles y tecnologías inalámbricas. La declaración, llamada “The Seletun CScientific Statement”, fue realizada por siete científicos de cinco países distintos, sobre la creciente base científica  que muestra los efectos biológicos de los campos electromagnéticos. Ellos dicen que los gobiernos deben adoptar medidas decisivas ahora,  para proteger la función biológica, así como la salud de las futuras generaciones.

RESUMEN:

Fragopoulou A, Grigoriev Y,  Johansson O,  Margaritas LH, Morgan L,  Richter E, Sage C “, el grupo científico de los riesgos electromagnéticos en el campo de la salud: El acuerdo general señala recomendaciones y exposiciones razonadas. Reunión Científica: Seletun, Noruega, noviembre 17-21, “2009,

 Salud Ambiental Rev 2010; 25: 307-317.

(Los periodistas que deseen leer el artículo completo publicado, por favor comuníquese con el Dr. Johansson en Olle.Johansson @ ki.se o +46- (0) 8 a 52.487.073)

Comunicado de prensa del Instituto Karolinska, de Estocolmo, Suecia: “Los científicos afirman que Urge detener la  difusión de Wireless y convocar  nuevas   normas  de  seguridad:  advertencia  sobre los riesgos para niños y mujeres embarazadas”

La declaración científica de Seletum,  representa un acuerdo de consenso entre los científicos, así  como “10 Recomendaciones claves para la Protección de la Salud Pública” (ver video de Olle Johansson, PhD del Instituto Karolinska.) Los científicos advierten de que   la población mundial está en riesgo, y que se está produciendo una  interrupción seria en los  sistemas biológicos, esto esta  ocurriendo ahora.

 VIDEO de Olle Johansson, PhD, Presidente de la Comisión Técnica Seletun, Instituto Karolinska, Departamento de Neurociencias
Transcripción de la Presentación de video por Olle Johansson, PhD
 

La declaración científica de Seletun

Los científicos internacionales recomiendan de forma global a los gobiernos que adopten nuevas normas de exposición para la radiación electromagnética, señalando los riesgos biológicos y riesgos para el código genético de la proliferación sin control de las tecnologías inalámbricas.

Los Efectos sobre la salud se producen a niveles de exposición  muy inferiores a los niveles  o magnitudes establecidas por las normas de seguridad pública existentes  en el mundo, dicen los científicos.

En noviembre de 2009, una Comisión técnica integrada por expertos internacionales sobre los efectos biológicos de los campos electromagnéticos, se reunieron en Seletun, Noruega, durante tres días de intenso debate sobre la evidencia científica existente y las implicaciones de salud pública de la exposición global, sin precedentes, a campos electromagnéticos artificiales (CEM) de las telecomunicaciones y las tecnologías de energía eléctrica. Esta reunión fue una consecuencia directa de los debates en curso ya desde mediados de los años 90, cuando la infraestructura de celulares comenzaron a proliferar rápidamente, estas concentraciones científicas  se extienden a través de, entre otras muchas, la  de Benevento, Venecia y las Resoluciones de Londres de esta década, y la participación de importantes conclusiones extraídas de las 600 páginas de BioInitiative informe publicado en agosto 31 de 2007, que fue una revisión de más de 2.000 estudios que demuestran los efectos biológicos de la radiación electromagnética a niveles no térmicos de la exposición, que en parte se publicó posteriormente en la revista the journal Pathophysiology. 

De todo lo anterior, se ha hecho evidente que se necesitan nuevas normas de exposición, teniendo en cuenta las exposiciones a largo plazo, así como los efectos no térmicos, estas nuevas normas, se necesitan con urgencia para proteger la salud pública en todo el mundo.

 Por lo tanto los científicos internacionales se reunieron en Noruega con el objetivo de desarrollar una guía para los gobiernos mundiales sobre este importante problema de salud pública emergente. La declaración científica Seletun, ha anunciado hoy un acuerdo de consenso, incluyendo 10  recomendaciones para proteger la salud pública. El siguiente texto está basado en el reciente artículo publicado en  Reviews on Environmental Health 25 (4), 2010. El documento original se puede solicitar a través de Olle Johansson, del Instituto Karolinska, olle.johansson @ ki.se. 

Antecedentes 

EMF exposiciones (estática a 300 GHz) son el resultado del uso de la energía eléctrica y de las tecnologías de telecomunicaciones inalámbricas para la transmisión de voz,  de información y de energía, para la seguridad y el  empleo militar del radar, usado en tiempo y transporte.

La declaración científica de Seletum reconoce que la evidencia sobre los campos electromagnéticos requiere de un nuevo enfoque para la protección de la salud pública, el crecimiento y desarrollo del feto, y de los niños, y aboga por fuertes medidas preventivas. Estas conclusiones son construidas sobre informes de salud  pública y evidencia  científica que documentan lo siguiente:
 
1) Intensidad baja (efectos no térmicos) los  efectos biológicos y los efectos adversos para la salud están demostrados a unos  niveles de exposición  muy inferiores  a los estándares de exposición existentes para las telecomunicaciones y las tecnologías de energía de la red en los países desarrollados y en desarrollo.

  2) ICNIRP y límites IEEE /  FCC de seguridad pública son inadecuados y obsoletos con respecto a la exposición prolongada a campos de  baja intensidad muy comunes hoy en día.

3) Nuevas bases  biológicas  de exposición pública  se necesitan con urgencia para proteger la salud pública en todo el mundo.

  4) No es de interés público que esperar. Los gobiernos deberían tomar medidas decisivas para proteger la función biológica, así como la salud de las generaciones futuras.

Una fuerte preocupación ha sido expresada por el público, y por los científicos, así como por expertos en política ambiental y salud pública, por el despliegue de las tecnologías que exponen a miles de millones de personas en todo el mundo a nuevas fuentes de CEM  que suponen un riesgo generalizado para la salud pública, y puede plantear un riesgo grave para las generaciones futuras. Estas exposiciones no existían antes de la “era de la industria y de la información”. Los científicos evidencian que dada la  rápida acumulación en el cuerpo,  de daño al bienestar  y  los efectos adversos para la salud pueden ocurrir con exposiciones a corto plazo y  con  campos electromagnéticos de muy baja intensidad en las frecuencias biológicamente activas o combinaciones de frecuencias.

La declaración científica de Seletun, ha adoptado un acuerdo por consenso que recomienda acciones preventivas y de precaución que están totalmente justificadas , dada la evidencia existente de posibles riesgos para la salud mundial. Reconocemos el deber de los gobiernos y sus agencias de salud  de:

1)        Educar y advertir a la opinión pública.

2)        La aplicación de medidas equilibrado a favor del principio de  precaución,

3)        Supervisar el cumplimiento con  directivas que promuevan alternativas a la tecnología inalámbrica, y

4)        Para financiar la investigación y desarrollo de políticas orientadas hacia la prevención de los riesgos y el desarrollo de nuevas medidas de seguridad pública, así como nuevas y más seguras tecnologías para las comunicaciones.

10 puntos clave:

1. La población mundial está en riesgo. La poblaciones mundiales no están suficientemente protegidas de los campos electromagnéticos (CEM) de la comunicación y las nuevas tecnologías de transmisión de datos que se están desplegando en todo el mundo, afectando a miles de millones de personas;
 
2. Las poblaciones más débiles son las más vulnerables (por ejemplo, los ancianos, los enfermos,  o personas inmunológicamente deprimidas) y los niños y los fetos pueden ser también vulnerables a los riesgos de salud, sus exposiciones son en gran parte involuntarias y están menos protegidos por las normas vigentes de seguridad pública, las  poblaciones vulnerales pueden equivaler a un 40-50% de la población total;

3. Las acciones de los gobiernos están  justificadas Ahora,  basandose en la evidencia de graves perturbaciones en los sistemas biológicos. El equipo científico de Seletun insta a los gobiernos a adoptar una declaración explícita de que “la norma para juzgar y actuar sobre las pruebas científicas se basarán en principios de salud pública, prudente planificación en lugar de una certeza científica del efecto (pruebas de causalidad)”. Las acciones se justifican sobre la base de una evidencia científica limitada, o una suficiencia de las pruebas – en lugar de una evidencia científica concluyente que (la relación de causalidad o de certeza científica), donde la consecuencia de no hacer nada a corto plazo puede causar problemas de salud pública y irreparables daños económicos, donde las poblaciones expuestas a los riesgos son muy grandes, donde hay alternativas sin riesgos similares, o cuando las exposiciones son en gran medida involuntarias;
 
4. El peso de la carga de las pruebas para la Seguridad de Tecnologías de Emisión de la radiación debe recaer sobre los productores y  los proveedores, no sobre  los consumidores. El grupo científico Seletun insta a los gobiernos a hacer explícito que la carga de la prueba de la seguridad debe recaer en los productores y proveedores de tecnologías de CEM-producción, no sobre los usuarios y consumidores.

5. Las Exposiciones a los CEM se deben reducir de antemano al entendimiento completo de los mecanismos de acción. Las Exposiciones a los CEM deben reducirse ahora en lugar de esperar a la prueba o la comprensión de los mecanismos de daño antes de actuar. Esta recomendación está en consonancia con los principios tradicionales de la salud pública, y está justificada en un momento en  que abundantes pruebas de que los efectos biológicos y los efectos adversos para la salud se están produciendo a niveles de exposición con una  magnitud muy  por debajo de las normas vigentes de seguridad pública en todo el mundo;

 6. La  Corriente Media Aceptada de la Radiación de Riesgo -la Tasa Específica de Absorción (“SAR”), es inadecuada, y engañosa sobre   la seguridad y el riesgo.  La SAR  no es un índice adecuado para predecir muchos efectos biológicos importantes,  en los estudios que relatan el incremento de  los riesgos de padecer cáncer, enfermedades neurológicas, alteraciones de la función inmune de fertilidad y reproducción, y la función neurológica (cognición, comportamiento, rendimiento, estado de ánimo, trastornos del sueño, mayor riesgo de colisiones de automóviles, etc);

7. Un Registro Internacional de Enfermedad es necesario para rastrear las tendencias de las enfermedades y el  tiempo para correlacionar enfermedades con exposiciones. El  Grupo Científico  Seletun recomienda  que se establezca un registro internacional  para medir el tiempo, las tendencias de incidencia y mortalidad por cáncer y enfermedades neurológicas e inmunológicas. El Seguimiento de los efectos de los CEM en los niños y las poblaciones sensibles EHS es una alta prioridad. Debería haber libre acceso a esta información;  

8. Pruebas de salud Pre-mercado  y  demostración de seguridad de todas las tecnologías que emiten radiaciones. Hay una necesidad de evaluaciones obligatorias previas a la comercialización de las emisiones y los riesgos antes de la implementación de nuevas tecnologías inalámbricas. Debe haber pruebas convincentes de que los productos no causan daños a la salud antes de su comercialización;
 
9. La paridad necesaria para los estándares de exposición ocupacional.
El Grupo desalienta el empleo de normas de seguridad más favorable para los trabajadores públicos, en comparación con el público en general. Los  límites de seguridad no son éticamente aceptables. Los trabajadores son mujeres en edad fértil y  hombres que desean conservar su fertilidad;  

10. Designación del daño funcional para las personas con Electrosensibilidad. El Grupo  recomienda firmemente que las personas con síntomas de electrohipersensibilidad (EHS) sean clasificadas como funcionalmente perjudicados en lugar de  con la enfermedad idiopática ambiental ” o categorías similares  indistintas. Esta terminología acepta la responsabilidad de la causa ambiental de los desafios de salud relacionados  y alentará a los gobiernos a realizar ajustes en las condiciones de vida para mejorar el domicilio social y el bienestar y las necesidades de esta subpoblación de los miembros sumamente sensibles de la sociedad.

Nuevas normas de exposición  recomendadas  

El grupo científico Seletun  recomienda a los gobiernos mundiales adoptar las siguientes directrices de la exposición para proteger la salud pública y la salud de las generaciones futuras

Campos de frecuencia extremadamente baja:

  •  Límite de exposición recomendado. Sobre la base de la evidencia disponible, el Grupo Científico Seletun recomienda  limitar la exposición de frecuencia extremadamente baja (campos de energía eléctrica) a 0,1 uT (1mGn) para todas las nuevas instalaciones , tales como líneas eléctricas, aparatos eléctricos de interior, artículos de asimiento de casa, televisores, radios, computadoras y dispositivos de telecomunicaciones, con base en los hallazgos de riesgo para la leucemia, tumores cerebrales, Alzheimer, esclerosis lateral amiotrófica, daños del esperma y roturas en  la cadena de ADN.

Este límite de exposición no incluye un margen de seguridad, pero comienza a la derecha en el nivel donde los efectos peligrosos se encuentran. La nueva recomendación es de aprox. 1000 – 10.000 veces menor que el actual ICNIRP / IEEE;

  •  Distancia Set-Back. Para todos los recién instalado, o recién actualizado de distribución de energía eléctrica, el Grupo recomienda que para  0.1 uT (1 mG) la distancia de seguridad de separación, de residencias, hospitales, escuelas, parques, escuelas y patios de recreo (y lugares similares ocupadas por los niños), puede ascender facilmante a 50 metros o más;
  • Límite de  exposición máxima de 24 horas . Para todas las residencias de nueva construcción, oficinas, escuelas (y otras instalaciones en las que puedan haber niños), y los hospitales habrá un límite maximo de exposición media durante 24 horas de  0.1 uT (1 mg) máx.

 La radiación de radiofrecuencia y microondas:

En cuanto a la radiación de radiofrecuencia y microondas, las presentes directrices, tales como IEEE, FCC, y la ICNIRP, no son adecuados para proteger a los humanos contra los efectos nocivos de la exposición crónica EMF. Ahora en su lugar se recomienda que:

  • Para cuerpos enteros (en experimentos in  vivo) o la exposición de cultivo celular , se recomienda 33 mW / kg. Es aprox. 2.400 veces menor que el actual ICNIRP y normas de la FCC. No hay margen de seguridad  o disposición incorporada  para las  poblaciones vulnerables, tales como pacientes inmunodeprimidos o personas con  electrohipersensibilidad y  deterioro funcional. Puede ser necesario disminuir estos valores en el futuro.
  • Basado en medidas  de densidad de potencia. el Grupo Científico Seletun encuentra pruebas suficientes para un cuerpo entero, el punto de partida como referencia científica  para un efecto nocivo para la salud existe a partir de  0,17 mW / m 2 (también 0,000017 = 0,017 mW/cm2 μW/cm2). Es aprox. 50.000 – 60.000 veces menor que el actual ICNIRP / standards.This FCC puede ser necesario disminuir en el futuro. 

    El Grupo Científico reconoce que los límites numéricos obtenidos aquí con las nuevas normas de exposición con base biológica siguen siendo un mil millones de veces más altos que los niveles naturales de los CEM en el que toda la vida evolucionó. Es un grave error  creer que siempre hemos vivido en los campos electromagnéticos de origen humano, tales como de energía eléctrica, radio, televisión, computadoras y de telecomunicaciones inalámbricas, y por lo tanto no debe preocuparse. No fue hace mucho tiempo cuando la gente pensaba que los rayos X, la radiactividad, la luz ultravioleta fuerte y los radares eran inocuos. Hoy en día sabemos mucho más! “La ciencia  trata de proteger la investigación libre y abierta. Se trata de garantizar que los hechos y que las pruebas nunca se  oculten por la política o la ideología. Se trata de escuchar lo que los científicos tienen que decir, incluso cuando es inconveniente – especialmente cuando es inconveniente “


                                                       – Barack Obama

Presidente de los Estados Unidos

El  grupo científico de Seletun  está compuesto por siete científicos de cinco países, entre ellos Olle Johansson, PhD, presidente, Instituto Karolinska, ,Fragopoulou Adamantia, Yuri Grigoriev, Margaritas Lukas, Lloyd Morgan, Elihu Richter, y Sage Cindy.

ANUNCIO DE VIDEO – Olle Johansson, PhD, Presidente de la Comisión Técnica Seletun

“La Declaración Científica Seletun ” RESUMEN en los Exámenes de Salud Ambiental (octubre-diciembre de 2010)

Comunicación  Internacional

Declaraciones de miembros del Grupo Científico Especial Seletun :
 
“Personalmente, estoy muy preocupado por las graves consecuencias que pueden derivarse si las normas de exposición no se cambian por los gobiernos mundiales. Por lo tanto, instarles a que de inmediato reduzcan fuertemente las directrices de exposición a la radiación de radiofrecuencia (RF) y muy baja frecuencia electromagnetica1 campos (ELF-CEM) por las razones expuestas anteriormente. Ya es hora de preguntarnos: ¿Qué sucede cuando nosotros, las 24 horas durante todo el día, donde quiera que estemos, dejamos a nuestros hijos  para ser utilizados como conejillos de indias, de todo el cuerpo, irradiado por el resto de nuestras vidas ” De no hacerlo nuestros políticos y administradores de salud nos puede poner todo en juego, ya que este es el mayor experimento humano a gran escala que se ha hecho nunca! “

” Las normas actuales de EE.UU. y ICNIRP para la radiación de radiofrecuencia y de microondas de las tecnologías inalámbricas son totalmente insuficientes. Ellos nunca tuvieron la intención de abordar el tipo de exposición de los dispositivos inalámbricos que ahora afectan a más de 4 millones de personas. “

                                                    Olle Johansson, PhD

                       Departamento de Neurociencia del Instituto Karolinska

“Las mujeres embarazadas y niños de todas las edades deben evitar el uso de teléfonos móviles e inalámbricos, dados los efectos de salud que estamos viendo ya”.

                                             Profesor Yuri Grigoriev
      Presidente de la Comisión Nacional de Rusia sobre la  no-ionizante
                                       Protección contra las radiaciones,

                             miembro de la OMS Consultivo Internacional 
                         Comisión de “los campos electromagnéticos y la salud” 

“Routers Wi-Fi, teléfonos DECT y otros dispositivos inalámbricos como monitores para bebés producen emisiones de radio frecuencia que afectará a millones de personas y los bebés en sus casas, y debe ser detenido hasta que otras opciones menos perjudiciales sean investigados”.

                                          Profesor Lukas Margaritas
                   Director del Departamento de Biología Celular y Biofísica
                                            Universidad de Atenas 

 
“Nuevos, los límites de exposición con base biológica son fundamentales para guiar el desarrollo de nuevas tecnologías hacia las soluciones que no sean perjudiciales para la salud. El lanzamiento mundial de las tecnologías inalámbricas ha superado los estudios de salud y pide límites más restrictivos de seguridad pública. ”
 
                                                        Cindy Sabio
                                      Co-Editor del informe BioInitiative 

“Ya estamos viendo un aumento en los problemas de salud tales como cáncer y alteraciones neuroconductuales, a pesar de que estas tecnologías inalámbricas son relativamente nuevas en las últimas décadas, más o menos para el público en general. Este hallazgo sugiere que las exposiciones ya están demasiado altas para proteger a las personas de daños para la salud. La evidencia sugiere que existen riesgos especiales para las personas con exposición ocupacional a RF / MW, así como ELF “.

                                       Elihu Richter MD MPH
                                  Profesor Asociado (Retirado)
                              Medicina Ocupacional y Ambiental 
               Universidad Hebrea-Hadassah Escuela de Salud Pública y

                                          Medicina Comunitaria
                                           Jerusalén, ISRAEL

 
***

VIDEO de Olle Johansson, PhD, Presidente de la Comisión Técnica Seletun, Profesor Asociado, Instituto Karolinska, Departamento de Neurociencia y profesor del Instituto Real de Tecnología
Para información actualizada sobre la Ciencia CEM –
Ver video de The Commonwealth Club de programa de medio día de California 18 de noviembre 2010 sobre los efectos sanitarios de los campos electromagnéticos, con Martin Blank, PhD, Universidad de Columbia, Niños Estrella, Adjunto de la Facultad de la Universidad de Yale, Magda Havas, PhD, Trent Universidad, Joel Moskowitz, PhD de la Universidad de California en Berkeley, Lloyd Morgan, BSc., Fideicomiso de Salud Ambiental, Samuel Milham, MD, ret. Washington, Departamento de Estado de Salud Pública y David Carpintero, director del Instituto de Salud y Medio Ambiente de la Universidad de Albany Escuela de Salud Pública.

Internacional de Comunicación
 
 
 
Póngase en contacto con:

Olle Johansson, PhD (Póngase en contacto para recibir artículo completo publicado)
Instituto Karolinska
Suecia: +46- (0) 8-52487073
Correo electrónico: Olle.Johansson ki.se @

Camilla Rees
ElectromagneticHealth.org, EE.UU.
415-992-5093
Correo electrónico: CRGR@aol.com

Emily Roberson
ElectromagneticHealth.org, EE.UU.
610-707-1602
Correo electrónico: Emily@ElectromagneticHealth.org  

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under: General

Como afectan los radares a los organismos vivos

Posted by: tarifacontraelradar | 19 enero 2010 | No Comment |

CANCER

Un aumento en la incidencia de cáncer de testículo (Davis y Mostofi 1993) y de cáncer de la piel de testículo y el melanoma (Finkelstein, 1998), fue detectado en los agentes de policía que trabajan con  radar de tráfico. Varias formas diferentes de cáncer, el melanoma del ojo, el cáncer de mama, nasopharyngioma testicular, linfoma no-Hodgkin,  fueron detectados en  los técnicos de radares con  exposiciónes prolongada a altos niveles de  radiación RF / MW,  (radiofrecuencia y microondas) (Richter, 2000). Los períodos de latencia entre la exposición y el diagnóstico fueron breves, lo que sugiere una forma agresiva de la enfermedad. La investigación se llevó a cabo en un clúster de cáncer en un destacamento de la policía canadiense. Se encontró un posible vínculo  entre los diferentes tipos de cáncer (incluyendo los testículos, cuello uterino, colon, piel, melanoma, leucemia y linfoma) y el uso del radar de la policía de tráfico (van Netten 2003).

CAMBIOS EN EL  ADN,

 En  estudios de laboratorio utilizando células animales (Garaj-Vhrovac 1990, 1991) y posteriormente en las células humanas (Garaj-Vhrovac 1992, D’Ambrosio, 1995) se encontraron cambios en el ADN como resultado de exposición a la radiación de radiofrecuencia.

 Personal de tráfico de  reparación de aviones y de radares  de control han sufrido aberraciones cromosómicas, cuando fueron accidentalmente expuestos a los campos de alto nivel (Garaj Vhrovac-1993).

 El daño detectado en el  ADN de los trabajadores de instalaciones de radar es casi tres vaces mayor,  en comparación con otros trabajadores (Garaj Vrhovac-2009).

under: General

INFORMACIÓN GENERAL SOBRE RADARES

Posted by: tarifacontraelradar | 18 enero 2010 | No Comment |

La gente ha sido expuesta por primera vez  a la radiación de radiofrecuencia que emiten los equipos de radar, en el siglo 20. El radar fue utilizado principalmente por los militares al principio, pero en tiempos de paz, las emisiones de radar han sido principalmente las de los aeropuertos y puertos marítimos, junto con algunos establecimientos del Ministerio de Defensa.

 Las emisiones de radar viajan una distancia considerable con el fin de comunicarse con sus destinatarios (aviones, barcos, torres de control, etc.) El poder de la transmisión es alto,  para llegar a tales distancias, y de hecho sólo llegan  a niveles de 1 V / m una vez que alcanzan  las siguientes distancias (todas aproximadas, y suponiendo que la radiación sea en el espacio libre):

 1.0 kw DME en los  y en aeropuertos                                                        210 m

Radares marítimos de 25 kws (tanto fijo como llevados por barco)                850 m

 100 MW radares de puerto de embarque                                                   55 km

 1 GW control del tráfico aéreo y radares meteorológicos                           170 km

 10 GW algunos radares militares                                                             550 km

 Hay otros, más localizados, como los radares para las medidas de control de tráfico, utilizados por la policía para seguir la velocidad del tráfico. La exposición de los agentes de policía que usan estos equipos (en un estudio realizado en EE.UU., Fink 1999)  a la radiación RF en las posiciones sentadas oculares y testicular de hasta 12 V / m, por debajo del límite legal, pero significativamente más altos que los niveles en los que se han detectado  efectos en la salud en situaciones de exposición a RF. Los operadores de radar de la policía han sido objeto de diversos estudios, y ha habido asociaciones entre este tipo de exposición y un mayor riesgo de contraer ciertos tipos de cáncer, vea a continuación.

 Todos los estudios de los efectos potenciales para la salud como resultado de la exposición a los radares,  se han hechos sobre   profesionales, donde los campos de RF pueden ser muy altos, en lugar de estudios para examinar los posibles efectos que sufren las personas como resultado de vivir cerca de la transmisión equipo.

 CAMBIOS EN LA SANGRE

 La preocupación por los efectos potenciales para la salud de trabajar con un radar se inició por  un estudio realizado por Daily (1943), que reportó un aumento estadísticamente significativo de glóbulos rojos inmaduros entre los trabajadores expuestos a los radares. Goldoni (1990) encontraron que los trabajadores expuestos radar tenían niveles significativamente más bajos de leucocitos y glóbulos rojos que los trabajadores más lejos de la fuente de microondas.

 CANCER

 Un aumento en la incidencia de cáncer de testículo (Davis y Mostofi 1993) y de cáncer de la piel de testículo y el melanoma (Finkelstein, 1998), fue encontrado en los agentes de policía que trabajan con el radar de tráfico. Varias formas diferentes de cáncer, el melanoma del ojo, el cáncer de mama, nasopharyngioma testicular, linfoma no-Hodgkin,  fueron detectados en  los técnicos de radares con la exposición prolongada a altos niveles de RF / MW,  radiación (Richter, 2000). Los períodos de latencia entre la exposición y el diagnóstico fueron breves, lo que sugiere una forma agresiva. La investigación se llevó a cabo en un clúster de cáncer en un destacamento de la policía canadiense. Un posible vínculo se propuso entre los diferentes tipos de cáncer (incluyendo los testículos, cuello uterino, colon, piel, melanoma, leucemia y linfoma) y el uso de radar de la policía de tráfico (van Netten 2003).

 ENFERMEDADES CARDIOBASCULARES

 Tikhonova (2003) encontraron que entre el personal del sisteme de rastreo de un radar de avión civil,  expuestos a  EMFS,  había un porcentaje mas alto de  enfermedad cardiovascular, y que esto ocurría a una edad más temprana, en el grupo de 30-39 años.

 CAMBIOS EN EL  ADN,

 En  estudios de laboratorio utilizando células animales (Garaj-Vhrovac 1990, 1991) y posteriormente en las células humanas (Garaj-Vhrovac 1992, D’Ambrosio, 1995) se encontraron cambios en el ADN como resultado de exposición a la radiación de radiofrecuencia.

 Personal de tráfico de  reparación de aviones y de radares  de control han sufrido aberraciones cromosómicas, cuando fueron accidentalmente expuestos a los campos de alto nivel (Garaj Vhrovac-1993).

 El daño detectado en el  ADN de los trabajadores de instalaciones de radar es casi tres vaces mayor,  en comparación con otros trabajadores (Garaj Vrhovac-2009).

 EFECTOS SOBRE LA REPRODUCCIÓN

 Weyandt (1996) encontraron menor número de espermatozoides y de  esperma/eyaculación  en el personal expuesto a los radares, pero Schrader (1998), miembro del equipo original, en un estudio de seguimiento no encontró el efecto, lo que sugiere que la diferencia puede debersa a el tipo de radar investigado originalmente.

 EFECTO SOBRE LAS AVES

 En una comunicación personal, se nos dijo que en 1956, cuando un nuevo sistema de radar que se estaba probando que utilizó un tiempo de subida rápida y el pulso de muy corta duración (similar a la utilizada en los modernos sistemas de comunicaciones digitales), una gran bandada de miles de aves migratorias (principalmente vencejos y golondrinas de la casa) fueron encontrados muertos, o al morir, en una amplia zona del South Downs.

 REFERENCIAS

 Daily LE 1943 – A clinical study of the results of exposure of laboratory personnel to radar and high frequency radio U.S. Naval Medical Bulletin 41:1052-1056

D’Ambrosio G et al 1995 – Genotoxic effects of amplitude-modulated microwaves on human lymphocytes exposed in vitro under controlled conditions Electro Magnetobiol 14:157-164

Davis RL & FK Mostofi 1993 – Cluster of testicular cancer in police officers exposed to hand-held radar

Ding XP et al 2004 – A cross-sectional study on nonionizing radiation to male fertility Zhonghua Liu Xing Bing Xue Za Zhi 25(1):40-3

Fink JM et al 1999 – Microwave emissions from police radar Am Ind Hyg Assoc J 60(6):770-6

Finkelstein MM 1998 – Cancer incidence among Ontario police officers Am J Ind Med 34(2):157-62

Garaj-Vrhovac V et al 1990 – The effect of microwave radiation on the cell genome Mutat Res 243:87-93

Garaj-Vrhovac V et al 1991 – The relation between colony-forming ability, chromosome aberrations, and incidence of micronuclei in V79 Chinese hamster cells exposed to microwave radiation Mutat Res 263:143-149

Garaj-Vrhovac V et al 1992 – The correlation between the frequency of micronuclei and specific chromosome aberrations in human lymphocytes exposed to microwaves Mutat Res 281:181-186

Garaj-Vrhovac V et al 1993 – The rate of elimination of chromosomal aberrations after accidental exposure to microwaves Bioelectrochem Bioenerg 30:319-325

Garaj-Vrhovac V & V Orescanin 2009 – Assessment of DNA sensitivity in peripheral blood leukocytes after occupational exposure to microwave radiation: the alkaline comet assay and chromatid breakage assay Cell Biol Toxicol 25(1):33-43

Goldoni J 1990 – Hematological changes in peripheral blood of workers occupationally exposed to microwave radiation Health Phys 58:205-7

Liu X et al 2003 – Evaluation of radiation damage to the sperm DNA of radar operators Zhonghua Nan Ke Xue 9(7):494-6,500

Mollerlokken OJ & BE Moen 2008 – Is fertility reduced among men exposed to radiofrequency fields in the Norwegian Navy? Bioelectromagnetics 29(5):345-52

Richter E et al 2000 – Cancer in radar technicians exposed to radiofrequency/microwave radiation: sentinel episodes Int J Occup Environ Health 6(3):187-93

Schrader SM et al 1998 – Reproductive function in relation to duty assignments among military personnel Reprod Toxicol 12(4):465-8

Tikhonova GI 2003 – Epidemiological risk assessment of pathology development in occupational exposure to radiofrequency electromagnetic fields Radiats Biol Radioecol 43(5):559-64

Van Netten C et al 2003 – Cancer cluster among police detachment personnel Environ Int 28(7):567-72

Weyandt TB et al 1996 – Semen analysis of military personnel associated with military duty assignments Reprod Toxicol 10(6):521-8

Yan SW et al 2007 – Long-term exposure to low intensity microwave radiation affects male reproductivity Zhonghua Nan Ke Xue 13(4):306-8

Ye LL et al 2007 – Radar radiation damages sperm quality Zhonghua Nan Ke Xue 13(9):801-3

TEXTO ORIGINAL

Radar Overview

[Home Page] [RF Overview] [Mobile Phones] [Cordless Phones] [Phone Masts] [WiFi] [Radio and TV] [TETRA] [Radar] [Microwave Ovens]

People first became exposed to the radiofrequency radiation that radar equipment emits in the 20th century. Radar was primarily used by the military at first, but in peace-time, radar emissions have been mainly from airports and seaports, with some Ministry of Defence establishments adding to local environmental exposure.

Radar emissions travel some considerable distance in order to communicate with their intended recipients (aeroplanes, ships, control towers, etc). The power is high at transmission to carry such distances, and in fact only fall to levels of 1 V/m at the following distances (all approximate, and assuming free-space radiation):

1.0 kW DME on aircraft and at airfields 210 m
25 kW marine radars (both fixed and ship-borne) 850 m
100 MW ship harbour radars 55 km
1 GW air traffic control and weather radars 170 km
10 GW some military radars 550 km

There are other, more localised, uses for radar such as for traffic control measures, when it is used by police to track traffic speed. Exposure of police personnel using the equipment (in a US study, Fink 1999) resulted in RF radiation at seated ocular and testicular positions of up to 12 V/m; below the legal guidelines, but significantly higher than the levels found to have health effects in situations of RF exposure. Police radar operators have been the subjects of various studies, and there have been associations made between this type of exposure and an increased risk of getting certain cancers, see below.

All of the studies looking at potential health effects as a result of exposure to radar have been occupational studies, where the RF fields can be significantly higher, rather than studies looking at the potential effects suffered by people as a result of living near to the transmitting equipment.

Blood changes

Concern about the potential health effects of working with radar produced a study by Daily (1943), who reported a statistically significant increase in immature red blood cells among workers exposed to radar. Goldoni (1990) found that radar-exposed workers had significantly lower levels of leukocytes and red cells than workers further away from the microwave source.

Cancer

An increased incidence of testicular cancer (Davis & Mostofi 1993) and in testicular and melanoma skin cancer (Finkelstein 1998), was found in police officers working with traffic radar. Several different forms of cancer, melanoma of the eye, testicular, nasopharyngioma, non-Hodgkin’s lymphoma, breast cancer, were reported in radar technicians with prolonged exposure to high levels of RF/MW radiation (Richter 2000). The latency periods between exposure and diagnosis were brief, suggesting an aggressive form. An investigation took place into a cancer cluster in a Canadian police detachment. A possible link was suggested between the different cancers (including testicular, cervical, colon, skin, melanoma, leukaemia and lymphoma) and the use of police traffic radar (van Netten 2003).

Cardiovascular disease

Tikhonova (2003) found that personnel of the civil aircraft radar-tracking system exposed to EMFs had a higher prevalence of cardiovascular disease, and that this occurred at a younger age, in the 30-39 year age group.

DNA changes

Laboratory studies using animal cells (Garaj-Vhrovac 1990, 1991) and subsequently human cells (Garaj-Vhrovac 1992, d’Ambrosio 1995) found DNA changes to be a result of RF radiation exposure.

Personnel repairing aircraft traffic control radar suffered chromosomal aberrations, when accidentally exposed to high level fields (Garaj-Vhrovac 1993), though there were only 6 workers so exposed.

Almost three times the amount of DNA damage has been found in radar-facility workers, compared with other workers (Garaj-Vrhovac 2009). There was quite a lot of variation between individuals, and whether the person smoked or not made a difference.

Reproductive effects

Weyandt (1996) found lower sperm counts and sperm/ejaculate in personnel exposed to radar, but Schrader (1998), a member of the original team, in a follow up study did not find the effect, suggesting that the difference may have been due to the type of radar investigated originally.

Liu (2003) concluded, after investigating various parameters to do with sperm DNA, that “Radar radiation inflicts damage to male reproduction system.” Ding (2004) found significant changes to sperm quality, but stated that “it did not affect the male reproductive function”.

Ye (2007) found that radar radiation damaged sperm quality, as shown in the reduction of sperm motility and the amount of sperm abnormality in seamen. Yan (2007) found that exposure to microwave radiation from radar produced sexual dysfunction and reduced fertility in operators. M�llerl�kken (2008) also found that navy personnel working with radar and/or sonar were more than twice as likely to have reduced fertility. Ye suggested that when the exposure stopped, the sperm quality would return to normal.

Effect on birds

In a personal communication, we were told that in 1956, when a new radar system was being tested that used a fast rise time and very short duration pulse (similar to that used in modern digital communications systems), a large flock of thousands of migrating birds (mainly swifts and house martins) were found dead, or dying, over a wide area of the South Downs.

References

Daily LE 1943 – A clinical study of the results of exposure of laboratory personnel to radar and high frequency radio U.S. Naval Medical Bulletin 41:1052-1056

D’Ambrosio G et al 1995 – Genotoxic effects of amplitude-modulated microwaves on human lymphocytes exposed in vitro under controlled conditions Electro Magnetobiol 14:157-164

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Garaj-Vrhovac V et al 1992 – The correlation between the frequency of micronuclei and specific chromosome aberrations in human lymphocytes exposed to microwaves Mutat Res 281:181-186

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Ye LL et al 2007 – Radar radiation damages sperm quality Zhonghua Nan Ke Xue 13(9):801-3 

under: General

30 AÑOS REPITIENDO ESTUDIOS SANITARIOS

Posted by: tarifacontraelradar | 18 enero 2010 | No Comment |

ALTERACIÓN DE LA BARRERA HEMATO-ENCEFÁLICA

 Presentado en Luxembourg el día 24.2.2003 a la Comisión Europea y a la OMS.

 Los Soviéticos prueban que los teléfonos móviles causan daño en el cerebro.

Por Kathy Moran. Daily Express (United Kingdom). 10 de Noviembre 1999

 La evidencia de que los científicos soviéticos usaron la radiación de telefonía móvil para causar daño en el cerebro hace más de 20 años ha sido suprimida, como será revelado hoy. Documentos del servicio de inteligencia han sido censurados para ocultar el hecho de que los gobiernos occidentales han estado informados sobre el riesgo mortal de las microondas.

 Todavía cuando se anunciaba a primeros de esta semana que los científicos suecos habían realizado experimentos similares mostrando que el uso del teléfono móvil podría llevar a un aumento del riesgo de enfermedades como esclerosis múltiple, Alzheimer y Parkinson, sus descubrimientos fueron otra vez desestimados.

 Hoy, Alasdair Philips, un importante investigador de los efectos de las radiaciones de microondas, revelará en una conferencia en Londres sobre los efectos adversos sanitarios de los teléfonos móviles que él tiene copias de los papeles originales que guardan las afirmaciones del equipo Sueco.

 Alasdair Philips, que dirige el grupo de consumidores Powerwatch de Cambridge, dijo: “Es desconcertante que la gente esté aún intentando afirmar de que no hay evidencia científica de que puedan ser perjudiciales”. “Las personas necesitan que se le den los hechos completos de forma que puedan estar informados y tomar precauciones para protegerse de los efectos dañinos”. Pero párrafos vitales han sido eliminados cuando la Agencia de Documentos del Servicio Americano de Defensa sobre las investigaciones Soviéticas de las radiaciones de microondas fueron publicadas a primeros de este año en el estudio Tim Rifart’s “Remote Viewing”.

 Más tarde, cuando un defensor de Irlanda del Norte solicitó una copia del documento DST- 1810S-074076 como evidencia en la lucha contra las antenas de telefonía móvil en las escuelas, ella recibió un fajo de papeles prácticamente en blanco.

 Los documentos sin censurar revelan que los científicos militares Soviéticos habían conseguido debilitar la Barrera Hemato-Encefálica con microondas del tipo usado por los teléfonos móviles. Que es conocido protegen al cerebro de las sustancias dañinas de la sangre.

 Según Dr. Louis Slesin, editor de la revista Americana Microwave News, los científicos de la armada de EE UU habían  conseguido repetir los experimentos soviéticos en 1977 – ocho años antes de que los teléfonos móviles estuviesen disponibles en Gran Bretaña. Pero a los 17 millones de usuarios de teléfonos móviles ingleses se les ha dicho de forma repetida por la industria y los organismos patrocinados por el gobierno que no existe evidencia científica de que los teléfonos móviles puedan causar efectos dañinos.

 Dr. Allan Frey, que realizó algunas de las primersa investigaciones Americanas, cree que existe “evidencia significativa” contra los teléfonos móviles. Dr. Frey posee documentos que revelan que el Departamento de Defensa de EE.UU. retiró fondos después de que tres estudios habían confirmado estos efectos.

Soviet Proof That Mobile Phones Do Cause Brain Damage

 By Kathy Moran. Daily Express (United Kingdom). November 10, 1999

 Evidence that Soviet scientists used mobile phone radiation to cause brain damage more than 20 years ago has been suppressed, it will be revealed today. Intelligence documents have been censored to hide the fact that Western governments have long been aware of the deadly danger of microwaves.

 Yet when it was announced earlier this week that Swedish scientists have conducted similar experiments showing mobile phone use could lead to an increased risk of multiple sclerosis, Alzheimer’s and Parkinson’s diseases their finding were again dismissed.

Today, Alasdair Philips, a leading researcher into the effects of microwave radiation, will reveal to a London conference into mobile phone adverse health effects that he has uncovered copies of the original papers which back up claims made by the Swedish team.

 Mr Philips, who runs Cambridge-based consumer group Powerwatch, said: “It is mind-numbing that people are still trying to claim there is no scientific evidence that mobiles could be harmful.”. “People need to be given the full facts so that they make up their own minds and take precautions to guard against harmful effects.” But vital paragraphs had been removed when American Defense Intelligence Agency Documents into Soviet microwave radiation research were published earlier this year in Tim Rifat’s ‘Remote Viewing’ study.

Later, when a campaigner in Northern Ireland applied for a copy of the document DST-1810S-074076 as evidence in the battle against mobile phone masts in schools, she was sent a sheaf of virtually blank pages.

 The uncensored documents reveal that Soviet military scientists has successfully used microwaves of the type used by mobile phones to weaken the blood brain barrier.  This is meant to protect the brain from harmful substances in the blood.

 According to Dr Louis Slesin, editor of American specialist journal Microwave News, US army scientists had succeeded in duplicating the Soviet experiments by 1977 – eight years before mobile phones became generally available in Britain. But Britain’s 17 million mobile users have been told repeatedly by the industry and Government-funded bodies that there is no scientific evidence that mobiles can cause harmful effects.

 Dr Allan Frey, who carried out some of the earliest American research, believes there is “significant evidence” against mobile phones. Dr Frey’s own papers reveal that the US Defense Department withdrew funding after three studies had confirmed these effects.

 (Comprobar la traducción con el texto original)

 2003. Salford, Persson : 0.002 W/kg (whole body) at 24 microW/cm2  

2002. Tore, Aubineau : 0.5 W/kg (brain average)

2000. Schirmacher : 0.3 W/kg (cells)        

1990-1994. Neubauer : 2 W/kg (brain)      

1979. Frey : 75 and 100 microW/cm2

1977. EE.UU.  

1972. Rusia.

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EL EXPERIMENTO MÁS GRANDE DE LA HISTORIA (The Largest Biological Experiment Ever) por ARTHUR FIRSTENBERG Arthur Firstenberg President, Cellular Phone Taskforce Post Office Box 100404 Brooklyn, New York 11210 (718) 434- 4499 www.sunmonthly.com/firstenberg.htm

En 2002, Gro Harlem Brundtland, por entonces responsable de la OMS, le dijo a un periodista noruego que los teléfonos celulares fueron prohibidos en su oficina en Ginebra porque ella personalmente sufría malestar cada vez que un teléfono celular se acercaba a menos de cuatro metros de ella. Mrs. Brundtland es médico y fue Primer Ministro de Noruega. Esta sensacional noticia publicada el 9 de marzo, 2002 en Dagbladet, fue ignorada por todos los periódicos del mundo.

A la semana siguiente Michael Repacholi, su subordinado a cargo del Proyecto Internacional CEM (campos electromagneticos), respondió con una declaración pública minimizando las preocupaciones de su superiora. Cinco meses después, por razones que pueden suponerse relacionadas con esas circunstancias, Mrs. Brundtland anunció que renunciaría a su puesto en la OMS después de un solo período. Nada puede ilustrar mejor nuestra esquizofrenia colectiva cuando se trata de pensar sobre radiaciones electromagnéticas. Respondemos a aquellos que están preocupados sobre los peligros -una vez más el Proyecto Internacional CEM- pero ignoramos y marginamos a aquellos que, como Mrs. Brundtland, ya han sucumbido a sus efectos. Como consultor de los efectos en la salud producidos por la tecnología inalámbrica, recibo consultas que pueden ser divididos en dos grandes grupos: las de personas que están simplemente preocupadas, a las cuales denomino A y aquellas que ya están enfermas, y que denomino B. Algunas veces desearía poder organizar una gran conferencia y hacer que los dos grupos hablen entre sí. Es necesario mas comunicación ya que todos estamos intentando resolver los mismos problemas. La persona A, preocupada, generalmente pregunta qué tipo de protección comprar para su teléfono celular o qué tipo de auricular utilizar.

Algunas veces quiere saber cuál es la distancia segura de una antena para vivir . La persona B, enferma, quiere saber qué tipo de protección poner en su casa, qué tipo de tratamiento médico seguir, o, cada vez más frecuente, a qué parte del país debería mudarse para escapar de la radiación y salvar su vida. Lo que sigue está diseñado para ayudar en primer lugar a que todos más o menos tengan un mínimo de información y, segundo, para aclarar algunas dudas de modo que podamos tomar racionales para una vida más saludable.

1.- Principios básicos. Los hechos más básicos sobre teléfonos y antenas celulares es que emiten radiación de microondas; también lo hacen las antenasWi-Fi (Internet inalámbrico), ordenadores inalámbricas, teléfonos sin cable (portátiles) y sus bases, como así también todos los demáss dispositivos inalámbricos. Si es un aparato para comunicaciones y no está fijado a la pared por un cable, está emitiendo radiación. La mayoría de los sistemas Wi-Fi y algunos teléfonos sin cables radian exactamente a la misma frecuencia que un horno a microondas, mientras que otros dispositivos utilizan una frecuencia diferente. Wi-Fi está siempre encendido y siempre está irradiando. Las bases de la mayoría de los teléfonos sin cable siempre están irradiando, incluso cuando nadie está utilizando el teléfono. Un teléfono móvil que está encendido, aunque no esté en uso, también está irradiando. Y, no hace falta decirlo, las antenas de los inmuebles están siempre irradiando. ¿Porqué esto es un problema? Los científicos generalmente dividen el espectro electromagnético en “ionizante” y “no-ionizante”. La radiación ionizante, la cual incluye rayos x y radiación atómica, causa cancer. La radiación no-ionizante, que incluye radiación de microondas, se supone que es segura. Esta distinción siempre me recuerda la propaganda en “Animales en la Granja” de George Orwell: “Cuatro patas bueno, dos patas malo”. “No-ionizante bueno, ionizante malo” es muy poco creible. Un astrónomo una vez bromeó que si Neil Armstrong hubiera llevado un teléfono celular a la Luna en 1969, hubiera aparecido como la tercera fuente de radiación de microondas más poderosa del universo, al lado del Sol y La Vía Láctea. Él tenía razón. La vida evolucionó con niveles insignificantes de radiación de microondas. Un número cada vez mayor de científicos especulan que nuestras propias celulas, de hecho, usan las microondas para comunicarse entre sí, igual que niños susurrando en la oscuridad y que los teléfonos celulares, igual que martillos neumáticos, interfieren con sus señales. En cualquier caso, es un hecho que estamos siendo bombardeados, día y noche, ya sea que utilicemos un teléfono celular o no, por una cantidad de radiación de microondas que es diez millones de veces más fuerte que el entorno promedio natural. Es un hecho que mucha de la radiación es debida a tecnología que se ha estado desarrollando desde la década del 70. Mientras que los mismos teléfonos celulares producen preocupación; si se coloca uno en la orejas está dañando su cerebro de diferentes maneras:

El calentamiento

Primero, piense en un• horno-microondas. Un teléfono celular, igual que un horno microondas y a diferencia de una ducha caliente, le calienta a usted el cerebro de adentro hacia fuera y no de afuera hacia dentro. Y no hay terminaciones nerviosas en el cerebro para advertirle que se está calentando porque no hemos evolucionado con radiaciones de microondas y la naturaleza no ha creado en el cerebro terminaciones nerviosas que detecten el calor. Peor aún, la estructura de la cabeza y el cerebro es tan compleja y no uniforme que se generan “puntos calientes”, donde uno de ellos pueden estar decenas o centenares de veces mas caliente que en otro punto adyacente. Los puntos calientes pueden estar cerca de la superficie del cráneo o muy dentro del cerebro, como también a nivel molecular. Los teléfonos celulares son regulados por la Federal Communications Comisión (FCC) y usted puede encontrar en el embalaje de muchos teléfonos nuevos, un número llamado el Specific Absorption Rate, o SAR, el cual sirve indicar la tasa de energía que es absorbida por el cerebro con el uso del móvil. Un problema, sin embargo, es la suposición arbitraria sobre la cual se basan las regulaciones de la FCC, en que el cerebro puede disipar de manera segura el aumento del calor a una tasa de hasta 1 grado por hora. Éste es el escandaloso procedimiento utilizado para demostrar que se está dentro de esos límites y darle a cada teléfono celular su calificación SAR. La manera estándar para medir el SAR (tasa de energía aborbida) es un “método-fantasma” que consiste, increíblemente, en un líquido homogéneo metido en una bolsa de Plexiglas (un plástico) con la forma de cabeza. Pero en esa bolsa, como en la cabeza, ¡no hay puntos calientes! Se calienta todo por igual. Las personas que utilizan teléfonos móviles durante horas diariamente están calentando crónicamente ciertos lugares o puntos de sus cerebros. El estándar de seguridad creado por la FCC, dicho sea de paso, fue desarrollado por ingenieros eléctricos, no por médicos.

La Barrera hematoencefálica

El segundo efecto en el• cual quiero concentrarme, ha sido demostrado en el laboratorio, debería ser por sí mismo suficiente para cerrar ésta industria y para desaconsejar a cualquiera usar un teléfono móvil. Yo le llamo el “revólver humeante” de los experimentos de teléfonos móviles. Como muchos efectos biológicos de radiaciones de microondas, este no tiene nada que ver con el calor. El cerebro está protegido por apretadas uniones entre células adyacentes con paredes capilares, la llamada Barrera hematoencefálica, la cual, igual que una patrulla fronteriza, permite que pasen solo los nutrientes de la sangre al cerebro, pero mantiene alejadas las sustancias tóxicas. Desde 1988, las investigaciones en el laboratorio de un neurocirujano sueco, Leif Salford, han consistido en exponer a jóvenes ratas de laboratorio ante un teléfono móvil o a otra fuente de radiación de microondas; luego sacrifica a los animales y buscan la albúmina en su cerebro. La albúmina es una proteína que es un componente normal de la sangre pero que normalmente no cruza la barrera hematoencefálica que protege el cerebro. La presencia de albúmina en el tejido cerebral siempre es señal de que las venas han sido dañadas y de que el cerebro ha perdido parte de su protección. Esto es lo que los investigadores han encontrado, consistentemente durante 18 años. Las radiaciones de microondas, en dosis iguales a las emisiones de los teléfonos celulares, provocan que se encuentre albúmina en el tejido cerebral. Una simple exposición a un teléfono celular común durante dos minutos hace que la albúmina pase al cerebro. En un conjunto de experimentos, redujeron el nivel exposición en un factor de 1,000 el aumento del daño de la barrera sanguínea cerebral, mostrando que no es el efecto de respuesta a una dosis y que reducir la potencia no hará que la tecnología inalámbrica sea más segura. Y finalmente, en una investigación publicada en junio 2003, una simple exposición de dos horas a un teléfono móvil permanentemente dañó la barrera sanguínea cerebral y, en un autopsia 50 días más tarde, se encontró que había dañado o destruido hasta el 2 por ciento de las células del cerebro de un animal, incluyendo células en un área del cerebro relacionada con el aprendizaje, memoria y movimiento.

Reducir el nivel de exposición por un factor de 10 o 100, de este modo, duplicando el efecto de utilizar un “manoslibres”, mover un teléfono celular más lejos de su cuerpo, o estando cerca del teléfono de otra persona, ¡no cambió apreciablemente los resultados! Incluso en la exposición más baja, la mitad de los animales tenían un número de moderado a alto de neuronas dañadas. ¿Qué supone esto para nosotros? Dos minutos de un teléfono celular trastornan la Barrera hematoencefálica cerebral, dos horas en un teléfono celular causar un daño cerebral permanente y las radiaciones de del vecino que habla por teléfono pueden ser igual de perjudiciales. La Barrera hematoencefálica es la misma en una rata que en un ser humano. Esos resultados causaron tanta conmoción en Europa que en noviembre de 2003 en se celebró una conferencia, auspiciada por la Unión Europea, titulada “The Blood-Brain Barrier – Can It Be Influenced by RF [radio frequency]-Field Interactions?”(¿Pueden afectar las microondas a la barrera sanguínea del cerebro?) para demostrar al público que se está haciendo algo. Pero, previsiblemente, nada se hizo, como nada se ha estado haciendo durante 30 años. Allan Frey de Estados Unidos, durante años 70, fue el primero en demostrar que la radiación de microondas de bajo nivel daña la Barrera hematoencefálica. Mecanismos similares protegen el ojo (la barrera sanguínea vitrosa) y el feto (la barrera de la placenta). Los trabajos de Frey y otros indican que las radiaciones de microondas dañan también esas barreras. Consecuencias: ninguna mujer embarazada debería utilizar un teléfono móvil. El Dr. Salford es bastante claro en su trabajo. Él ha denominado al uso de teléfonos celulares “el xperimento biológico más grande jamás realizado.” Y ha advertido públicamente que toda una generación de adolescentes usuarios de teléfonos celulares puede sufrir déficit mentales o enfermedad de Alzheimer a una edad temprana.

2.- Enfermedades de las radiofrecuencias o síndrome de microondas Desafortunadamente, los usuarios de teléfonos móviles no son los únicos que afectados, ni tampoco deben estar preocupados solamente por el cerebro. El siguiente resumen está inspirado en una amplia literatura científica sobre los efectos de ondas de radio (un espectro más grande el cual incluye las microondas) junto con las experiencias de científicos y doctores de todo el mundo con los cuales estoy en contacto. Los órganos que han mostrado ser especialmente susceptibles a la radiación incluyen los pulmones, sistema nervioso, corazón, ojos, testículos y glándula tiroidea. Las enfermedades también han aumentado significativamente en las últimas dos décadas, y hay una buena razón para relacionarlo con el masivo aumento de la radiación en nuestro entorno; el asma, desórdenes del sueño, desórdenes de ansiedad, trastornos de déficit de atención, autismo, esclerosis múltiple, ALS, enfermedad de Alzheimer, epilepsia, fibromialgia, síndrome de fatiga, cataratas, hipotiroidismo, diabetes, melanoma maligno, cancer testicular, y ataques cardiacos e infartos en gente joven. La radiación de torres de antenas de microondas también ha sido asociada con la muerte de bosques, fallos en la reproducción y disminución de la población de muchas especies de pájaros y deformidades de nacimiento en animales de granja. La literatura que muestra los efectos biológicos de la radiación de microondas es realmente enorme, de decenas de miles de documentos, y estoy asombrado de que los representantes de la industria afirmen que la tecnología inalámbrica es segura o – igual de ridículo- que no hay evidencia de daños. He omitido una enfermedad de la lista anterior: la enfermedad que tiene la persona B y que yo también tengo: electrosensibles. Viene ahora a cuento una breve historia. En los años 50 y 60 los trabajadores que construyeron, inspeccionaron y repararon equipos de radar contrajeron esta enfermedad en gran número. También lo hicieron los operadores de calentadores y selladores industriales de microondas. Los soviéticos lo denominaron, apropiadamente, enfermedad de las radiofrecuencias (electrosesibiloidad) y lo estudiaron de manera muy amplia. En los países occidentales su existencia fue negada totalmente, sin embargo los trabajadores enfermaron. Los testimonios en el congreso en 1981, presididos por el entonces representante Al Gore, sobre los efectos en la salud de calentadores y selladores de radiofrecuencia, fueron otro episodio para tranquilizar como que se estaba haciendo algo al respecto”. Hoy, con la proliferación en masa de antenas, torres de radio y transmisores personales, la enfermedad se ha expandido como una plaga en la población en general. Se estima que puede llegar a abarcar hasta un tercio de la población, pero raramente se lo reconoce hasta que ha discapacitado tanto a una persona que el o ella ya no puede participar más en sociedad. Usted puede reconocer alguno de sus síntomas comunes: insomnio, vértigo, náusea, dolores de cabeza, fatiga, pérdida de memoria, incapacidad para concentrarse, depresión, malestar en el pecho, zumbidos en los oídos. Los pacientes pueden también haber desarrollado problemas médicos tales como infecciones respiratorias crónicas, arritmias cardiacas, repentinas fluctuaciones en la presión sanguínea, azúcar en la sangre descontrolada, deshidratación e incluso sangrado interno espontáneo. Lo que hace esta enfermedad que sea tan difícil de aceptar, e incluso más difícil de manejar, es que ningún tratamiento probablemente tenga éxito a menos que uno pueda también evitar la exposición a su causa- y su causa ahora está en todas partes. Una investigación de 1998 por el California Department of Health Services (Departamente del Servicio de la Salud) indicó que en ese momento 120,000 californianos -y por lo tanto 1 millón de estadounidenses- no podían trabajar debido a la polución electromagnética. Los porcentajes de los así llamados electrosensibles están aumentando en casi todos los países del mundo, marginados, estigmatizados e ignorados. Con el nivel de radiación en todos lados actualmente, nunca se recuperan y a veces acaban con sus propias vidas. “Ellos están actuando como una advertencia para todos nosotros,” dice Dr. Olle Johansson de personas con esta enfermedad. “Podría ser un gran error someter a toda la población mundial a una irradiación de todo el cuerpo, las 24 horas al día”. Un neurocientífico en el famoso Karolinska Institute en Estocolmo, Dr. Johansson dirige un equipo de investigación que está documentando un empeoramiento permanente y significativo de la salud pública que comenzó precisamente cuando la segunda generación, de teléfonos celulares de 1800 MHz se presentaron en Suecia a fines de 1997. Después de una larga década de descenso, el número de trabajadores suecos enfermos comenzó a aumentar a fines de 1997 y se ha más que duplicado durante los siguientes cinco. Durante el mismo periodo de tiempo, las ventas de drogas antidepresivas también se duplicaron. El número de accidentes de tráfico, después de disminuir durante años, comenzó a aumentar de nuevo en 1997. El número de muertes de la enfermedad de Alzheimer, después de disminuir durante algunos años, aumentó bruscamente en 1999 y casi se ha duplicado para 2001. Esta demora de dos años es entendible cuando uno considera que la enfermedad de Alzheimer requiere algún tiempo para desarrollarse.

3.- Proliferación descontrolada Si los teléfonos móviles y las antenas son realmente mortales, ¿son seguras las torres de radio-televisión con las que hemos estado viviendo durante un siglo? En 2002 Örjan Hallberg y Olle Johansson escribieron en conjunto un trabajo titulado “Cancer Trends During the 20th Century,” (Tendencia al cáncer en el s.XXI) el cual examinó un aspecto de esa pregunta. Encontraron en los Estados Unidos, Suecia y varios otros países, que las tasas de mortalidad por melanoma de piel y cáncer de vejiga, próstata, colon, mama y pulmones seguían estrechamente al nivel de exposición pública a ondas de radio durante los últimos 100 años. Cuando la transmisión de radio aumentó en una localidad determinada, también lo hicieron algunas formas de cáncer; cuando disminuyeron, también lo hicieron esas formas de cáncer. Y, un descubrimiento sensacional: país por país – y región por región en Suecia, hallaron, estadísticamente, que la exposición a ondas de radio ¡parece ser un factor tan importante en causar cáncer de pulmón como fumar tabaco! Lo cual me lleva a señalar una concepción errónea ampliamente difundida. La mayor diferencia entre las antenas de telefonía de hoy y las antenas de radio del pasado no es su seguridad sino su número. El número de estaciones de radio ordinarias en los Estados Unidos actualmente es menos de 14,000. Pero el número de antenas de móviles y Wi-Fi (sin cable) se cuenta por centenares de miles y los teléfonos móviles, ordenadores inalámbricos, teléfonos sin cable y radios de dos vías alcanzan los centenares de millones. Los radares y las redes de comunicación de emergencia también están proliferando fuera de control. Desde 1978, cuando la Environmental Protection Agency (Departamente de Protección del Medio Ambiente) revisó por última vez el entorno de radiofrecuencia en los Estados Unidos, la exposición promedia del habitante urbano a las ondas de radio ha aumentado 1000 veces; mucho de este incremento ocurrió solamente en los últimos nueve años. En el mismo periodo de tiempo, la polución de las ondas de la radio se ha esparcido desde las ciudades al resto como una niebla omnipresente sobre todo el planeta. Las vastas consecuencias humanas de todo esto han sido ignoradas.

Desde finales de los 90 se ha creado una nueva clase completamente nueva de refugiados ambientales aquí en los Estados Unidos. Tenemos cada vez más personas, enfermas, muriendo, buscando alivio de este sufrimiento, abandonando los hogares y puestos de trabajo, viviendo en coches, tmódulos y tiendas en lugares alejados. A diferencia de las víctimas de huracanes y terremotos, no somos objeto de ningún esfuerzo de ayuda humanitaria. Nadie está donando dinero para ayudarnos, para facilitarnos un refugio protegido; nadie está renunciando a sus teléfonos móviles, a sus ordenadores inalámbricos, a sus teléfonos sin cable de modo que podamos ser de nuevo sus vecinos y vivir entre ellos. Los afectados, los enfermos, todavía no han abierto sus corazones entre ello, pero están haciendo preguntas. Para responder a la persona A (que se preocupa por los efectos): Ningún método de manos libres le protegerá de su móvil o teléfono portátil. No hay una distancia segura respecto una antena. Si su teléfono móvil o ordenador inalámbrico está activo donde usted vive, usted está siendo irradiado las 24 horas del día. Para la persona B (enferma): Proteger efectivamente una casa es difícil y pocas veces eficaz. Hay solamente unos pocos doctores en los Estados Unidos intentando tratar la enfermedad de las ondas de radio y su efectividad es pobre, porque hay pocos lugares que quedan en la tierra donde uno puede escaparse de esta radiación y recuperarse. Si la radiación baja de los satélites, también son parte del problema, no la solución. Simplemente no hay manera de hacer la tecnología inalámbrica segura.

4.- Bibliografía: 1. Leif G. Salford et al., “Nerve Cell Damage in Mammalian Brain After Exposure to Microwaves from GSM Mobile Phones,” Environmental Health Perspectives 111, no. 7 (2003): 881-883. 2. Allan H. Frey, Sondra R. Feld and Barbara Frey, “Neural Function and Behavior,” Annals of the New York Academy of Sciences 247 (1975): 433-439. 3. Allan H. Frey, “Evolution and Results of Biological Research with Low-Intensity Nonionizing Radiation,” in Modern Bioelectricity , ed. Andrew A. Marino (New York: Dekker, 1988), 785-837, at 809-810. 4. California EMF Program, The Risk Evaluation: An Evaluation of the Possible Risks From Electric and Magnetic Fields (EMFs) From Power Lines, Internal Wiring, Electrical Occupations and Appliances (2002), app. 3. 5. Örjan Hallberg and Olle Johansson, “1997 – A Curious Year in Sweden,” European Journal of Cancer Prevention 13, no. 6 (2004): 535-538. 6. Örjan Hallberg and Olle Johansson, “Does GSM 1800 MHz Affect the Public Health in Sweden?” in Proceedings of the 3rd International Workshop Biological Effects of EMFs,” Kos, Greece, October 4-8, 2004, 361-364. 7. Örjan Hallberg and Olle Johansson, “Cancer Trends During the 20th Century,” Journal of Australian College of Nutritional and Environmental Medicine 21, no. 1 (2002): 3-8. 8. David E. Janes Jr., “Radiofrequency Environments in the United States,” in 15th IEEE Conference on Communication, Boston, MA, June 10-14, 1979, vol. 2, 31.4.1-31.4.5.


Peligros reales de los Teléfonos Móviles y Tecnologías Inalámbricas

Nuestra sociedad se ha convertido social y económicamente dependiente, en apenas una corta década, de una tecnología que está haciendo un tremendo daño a la estructura de nuestro mundo. Cuanto más afianzados nos permitamos estar, más difícil será cambiar nuestro rumbo. El momento para liberarnos, individual y colectivamente – a pesar de lo difícil que ya resulta – es ahora. Es bastante difícil imaginar un mundo sin comunicaciones móviles. El acceso inalámbrico a Internet está destinado a cubrir todo el planeta, igual que las redes de teléfonos móviles ya lo han hecho. Ha habido un desarrollo explosivo – prácticamente durante las últimas tres décadas – que ha traído los teléfonos móviles a los rincones más remotos del planeta.

Pero la tecnología no está exenta de peligros. Las microondas que puede transportar bits y paquetes de datos también llevan un germen de destrucción. Algunas personas – tanto como 120,000 californianos- y por lo tanto 1 millón de estadounidenses – están realmente impedidos de trabajar ya que sufren la influencia incapacitante que esta discordancia en el éter ejerce sobre ellos.. Podríamos decir que ellos son los desafortunados que tienen que sufrir para que el progreso continúe. ¿Pero ha escuchado alguna vez de canarios en las minas? Ellos son los primeros que mueren cuando una acumulación indetectable pero potencialmente mortal de gas en las minas” amenaza las vidas de los mineros que trabajan bajo tierra. Esos 120.000 californianos y el millón de estadounidenses enfermos y por extensión decenas de millones de personas en todo el mundo son en un sentido verdaderamente real como los canarios que no cantan en las profundidades de las minas. ¿No estamos ignorando su apremiante situación a costa de nuestro propio riesgo inminente? Arthur Firstenberg, quien sufriera lo que los rusos llaman “enfermedad de microondas” reunió los puntos más importantes sobre el mayor experimento biológico de todos los tiempos, en un artículo de fácil lectura publicado en El Dorado Sun. No podemos decir que estamos informados en el debate sobre el tema inalámbrico a menos que comencemos a mirar a su lado oscuro como también a los aspectos positivos.

SALUD Y ANTENAS DE MÓVILES

http://www.laleva.cc/portugal/antenas/saude.html

Desde 1997 la CPT (Cellular Phone Taskforce) en los USA es un medio de intercambio de información sobre los efectos nocivos para la salud, incluidos daños hasta la muerte, provocados por las radiaciones emitidas por las estaciones de antenas de telefonía y de radio.

La CPT dice que las leyes existentes no son suficientes para proteger el corazón, el sistema nervioso humano y otros sistemas biológicos, de los daños electromagnéticos. El cuadro de abajo muestra las estadísticas de las muertes asociadas a las instalaciones de sistemas digitales PCS de 1,9 Ghz (antenas) en algunas ciudades de USA.

Las personas que viven a menos de 100 metros de una antena de telefonía se quejan frecuentemente de vértigos, nauseas, falta de memoria y de concentración, irritabilidad, tensión alta, presión en los ojos, dolores en las articulaciones o en la base de los pies, zumbidos en los oídos (síntomas nocivos de las ondas de radiofrecuencia.

En las primeras semanas de funcionamiento de una estación de base de antes de móviles, los hospitales verifican un aumento inmediato de enfermedades respiratorias como bronquitis, pneumonía, asma y hasta gripe; también los servicios de urgencia tienen una mayor afluencia. Se dice que las normas actuales (60 voltios/m o 450 microwatios/m2 en Canadá fueron establecidas para campos abiertos en condiciones uniformes y para emisiones aisladas sin tener en cuenta otro campo próximo o un campo con intyeraccioines complejas de múltiples emisiones. Estas normas están lejos de proteger a las personas, incluso de los efectso térmicos.

Dependiendo de las condiciones ambientales ( contacto con tierra de las estructura metálicas, resonancia o reflexión de las ondas) la exposición real en el caso de una antena de telfocía puede multiplicarse pasta pr 430. Ghandi informó en “Radio Science” que la presencia de objetos metálicos en el medio ambiente o incluso en el organismo humano (metal de prótesis de dientes, implantes quirúrgicos, etc) pueden aumentar la exposición hasta 100 veces. Arthur Firstenber, Presidente de la CPT publicó un libro” “Microwaving the Planet” que contiene mas de 200 referncias bibliográficas actualizadas (disponobles en el Secretariado de la Asociación Planetaria por una Energía Limpia. Arthur Firstenberg es también Director de la Revista “No Place to Hide” (Fuera a lo que no se ve). Vale 30$ en USA y 40$ en otros países. Box 100404, Brooklyn. New York-11210. Tf (718)434-4499.

Otra revista sobre el mismo tema es la “Electrical Sensivity News”, publicada por Lucinda Grant. Wedon Publishing. P. Box 4146. – Prescott. Arizona 86302. 20$ en USA y 35 en el extrajero Tf. (520) 778-4637; Fax (520) 495-3168.

En un tribunal de Nueva York fue puesta una denuncia contra la Federal Communications Comission (Comisión Federal de Comunicaciones) por A.C.P.T. representando a millares de personas sensibles a fenómenos eléctricos (se dice las instalaciones de radio digitales son causa de enfermedades, invalidez o muerte) pìdiendo que el tribunal cancele las actuales normas de seguridad, que sean declaradas inconstitucionales alguna leyes de telecomunicaciones y que sea declarada una moratoria en todos los USA contra la instalación de nuevas fuentes de radiofrecuencias El Sindicato de los Trabajadores de Telecomunicaciones se unió a otros grupos de ciudadanos particulares en este proceso.

• Este artículo, así como la investigación de las estadísticas de morlidad, se halla en el tomo 10, num.1, pag 1 y 6 del Boletín de Planetary Assocition for Clean Energy. 100

• Artículo original en inglés de A. Firstenberg:

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1

© Roger SANTINI – (Abril 2006)

Roger.santini@free.fr

Se autoriza la reproducción y la difusión de este texto siempre que se cite a su autor y las referencias bibliográficas

que constituyen “la fuerza argumental” de estos datos científicos.

www.next-up.org

ARGUMENTOS CIENTÍFICOS QUE JUSTIFICAN LA APLICACIÓN

INMEDIATA DEL PRINCIPIO DE PRECAUCIÓN EN CONTRA DE LA

TELEFONIA MOVIL

Por

Roger SANTINI

Doctor del Estado en Ciencias

Miembro Emérito de la “Bioelectromagnetics Society” (USA)

INTRODUCCIÓN

Millones de personas utilizan un teléfono móvil celular, y muchos miles de

antenas repetidoras, que generan microondas (hiperfrecuencias) pulsadas con

frecuencias extremadamente bajas, permiten funcionar a estos teléfonos. Mientras el

discurso oficial habla de la no peligrosidad de esta nueva tecnología, el siguiente texto

presenta argumentos científicos que subrayan lo contrario, su comprobada nocividad

para la salud.

N.B. Algunos de los argumentos científicos presentados en este texto han sido

objeto de una Conferencia en Washintong en el 26º “Meeting international de la

Bioelectromagnetics Society” (R.Santini. Why to applay the precautionary

principle agains mobile phone base stations. Abstract book. 2004. Pages 293-

294).

 Diferentes factores pueden modificar el nivel de exposición a las microondas

pulsadas de las poblaciones vecinas de las estaciones repetidoras, y en particular: – la

distancia de la fuente emisora, – el hecho de estar o no colocado en el lóbulo principal

de hiperfrecuencias situado delante de las antenas emisoras, – la presencia de

“reemisores pasivos” constituidos por estructuras (contraventanas, puertas de garajes,

rampas de escaleras), que “pueden reforzar” la intensidad del campo eléctrico

microondas en el momento de medir (Informe INERIS de diciembre del 2003, página

22), – las fluctuaciones en las potencias emitidas por las estaciones repetidoras en

función del número de comunicaciones telefónicas habidas, – la presencia de otras

fuentes electromagnéticas en el entorno, – las modificaciones por los operadores del

número y(o) de las características de las antenas presentes en el emplazamiento. (R.

Santini. Les téléphones cellulaires et leurs stations relais : risques pour la santé? La

Presse Médicale. 1999. 28: 1884-1886- R. Santini et coll. Danger des téléphones

cellulaires et de leurs stations relais. Pathol. Biologie. 2000. 48 :525-528).

 Igualmente el nivel de exposición de los usuarios de los teléfonos móviles es

susceptible de variar con: – la duración de las comunicaciones, – el empleo o no de un

kit “manos libres “ que aleja el teléfono de la cabeza, – la edad del usuario (mayor

sensibilidad de los niños en los que la penetración de las microondas pulsadas es más

importante que en el adulto), – las características técnicas del aparato utilizado, …- la

utilización del móvil en malas condiciones de transmisión en los sótanos, cuando hay

lluvia, niebla,….(R. Santini et coll. Electric fields from 900 MHz digital cellular

telephones. Bioelectromagnetics. 20º Meeting. Floride. Abstract book. 1998. Pages 95

– 96).

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© Roger SANTINI – (Abril 2006)

Roger.santini@free.fr

Se autoriza la reproducción y la difusión de este texto siempre que se cite a su autor y las referencias bibliográficas

que constituyen “la fuerza argumental” de estos datos científicos.

LOS ARGUMENTOS CIENTIFICOS

Pueden avanzarse varios argumentos científicos para justificar una aplicación

inmediata del principio de precaución en contra de las estaciones repetidoras de

telefonía móvil y del teléfono celular, y particularmente:

1. La exposición crónica a las microondas es responsable de efectos biológicos.

El “síndrome de microondas” o enfermedad de las radiofrecuencias ha sido

descrito por los años 1960. Una publicación reciente (1) precisa que esta patología está

unida a la exposición crónica de hiperfrecuencias pulsadas, parecidas a las generadas

por la tecnología de la telefonía móvil celular.

Esta patología se caracteriza por: – un síndrome asténico (fatigabilidad,

irritabilidad, nauseas, cefaleas, anorexia, depresión), – un síndrome distónico

cardiovascular (braquicardia, taquicardia, hiper o hipotensión) y – un síndrome

diencefálico (somnolencia, insomnio, dificultad de concentración)). Igualmente se le

asocia dermografismo (alergias cutáneas, eczema, psoriasis), modificaciones de la

fórmula sanguínea, perturbaciones del electroencefalograma y de la reproducción, daño

en los órganos de los sentidos, y tumores.

N.B. Síntomas parecidos a los que acabamos de describir en el “síndrome de

microondas” han aparecido en los que viven próximos a antenas de telefonía móvil

y (o) en usuarios de teléfonos celulares ( ver a continuación).

2.La exposición a un teléfono móvil celular genera efectos biológicos.

2.1 Trastornos no específicos que recuerdan el “síndrome de microondas”:

Una encuesta epidemiológica sueco-noruega de M. Sandstrom et coll., pone en

evidencia una relación entre el número y la duración de las llamadas telefónicas y el

aumento de quejas como cefaleas, fatiga, sensación de calor en la oreja (2). Una encuesta

francesa dirigida por R. Santini et coll., informa igualmente de un aumento significativo

de la frecuencia de las quejas expresadas cuando se habla por el móvil (picor en la oreja,

sentimiento de incomodidad, calor en la oreja), en relación con la duración (superior a

dos minutos) y al número de llamadas al día (superiores a dos). Este estudio además

subraya una mayor sensibilidad de las mujeres para las perturbaciones del sueño (3).

Otros efectos de los teléfonos celulares se han observado en el hombre: Perturbaciones

de la actividad eléctrica cerebral, – Modificaciones del sueño y de la presión arterial, –

Aumento de las cefaleas,…..

2.2 El informe “REFLEX” de la Unión Europea- 2004:

Estudio financiado por la Unión Europea, Suiza y Finlandia. Doce laboratorios

han experimentado en “doble ciego” sobre el ADN células humanas y animales

expuestas a ELF (50 Hz) y a radiofrecuencias de la telefonía móvil (1800 MHzpulsadas

o no en 217 Hz). Para la telefonía móvil las dosis utilizadas de energía (TAS)

eran de 0´3 a 1 W/Kg – así pues inferiores al umbral de 2W /kg recomendado por el

ICNIRP .

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que constituyen “la fuerza argumental” de estos datos científicos.

En diciembre del 2004 el Prof. Franz Adlkofer, coordinador del programa

presentó los resultados. En lo esencial:

Los campos electromagnéticos generados por los teléfonos móviles provocan

rupturas del ADN y aumentan las aberraciones cromosómicas en determinadas

condiciones de energía y de duración de exposición.

http://www.itis.ethz.ch/downloads/REFLEX-Final%20Report-171104.pdf

2.3. Teléfonos celulares y tumores del cerebro/ El estudio europeo

“INTERPHONE “.- 2006:

 En 2003, un estudio sueco hecho en 1617 pacientes evidencia un aumento

significativo del riesgo de astrocytoma en los usuarios de teléfono analógico, digital y

sin hilo (L. Hardell et coll.. Further aspects on cellular and cordless telephone and

brain tumour. It. J. Oncology. 2003.22:399-407).

 En 2004, otro estudio sueco hecho en 752 personas informa del aumento del riesgo

de tumor del nervio acústico (3´9 veces más) del lado de la cabeza donde se coloca el

móvil y utilizando el teléfono un tiempo superior a 10 años (S. Lonn et coll.. Mobile

phone use and the risk of acoustic neuroma. Eepidemiology. 2004.15:653-659).

 En 2006 y en el cuadro de un estudio europeo INTERPHONE, una publicación

inglesa (S. J. Hepworth et coll.. Mobile phone use and risk of glioma in adults: case

control study.BMJ Online First, 20º Jannuary 2006) no encuentra efecto significativo

en los tumores del cerebro.

Por el contrario, un estudio alemán ( J. Schüz et coll Cellular phones, cordless phones,

and the risks of glioma and meningioma. Am. J. Epidemiol. 2006.Online ISSN 1476-

6256) subraya para los gliomas, un aumento (2´2 veces más) en los que sólo utilizan

teléfonos portátiles después de 10 años de uso.

En 2006, L. Hardell et coll. (L. Hardell et coll.. Pooled analysis of two case-control

studies on the use of cellular and cordless telephone and the risk for malignant brain

tumours diagnosed in 1997-2003.Int. Arch.Occup.Environ. Health. 2006- PubMed.

PMID/16541280) publican un estudio de síntesis que muestra un aumento significativo

del riesgo de tumor del nervio acústico para los usuarios de teléfonos celulares y sin

hilo que les han utilizado durante más de 10 años.

3 Vecinos de las estaciones base de telefonía móvil y de emisoras de radiotelevisión

les atribuyen efectos biológicos.

3.1 Para los vecinos de las estaciones repetidoras de telefonía móvil:

3.11. Resultados de R. Santini:

El primer estudio que ha aparecido es francés. Publicado en el 2001 por R.

Santini en una revista científica francesa (La Presse Médicale) sobre 530 vecinos de

antenas (4). Pone en evidencia con relación al grupo referente (personas situadas a más

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de 300 m. o no expuestas) un aumento significativo de la frecuencia de ciertas quejas

hasta una distancia que puede llegar a : -100 m. para la irritabilidad, la tendencia

depresiva, la pérdida de memoria, las dificultades de concentración, los vértigos, – 200m

para los dolores de cabeza, las perturbaciones del sueño, el sentimiento de

incomodidad, los problemas de piel, – 300 m. para la fatiga. Los resultados obtenidos

muestran igualmente una mayor sensibilidad de las mujeres y de las personas mayores

de 60 años, y subrayan una mayor nocividad de la posición frente a las antenas.(5).

N.B. Resultados complementarios obtenidos en el estudio de R: Santini, se han

publicado en el 2002 y 2003 en otra revista científica francesa (Pathologie.

Biologie):

– R. Santini et coll. Enquête sur la santé de riverains de stations relais de

téléphonie mobile:I/Incidence de la distance et du sexe. Pathol. Biol.. 202. 50:

369-373.

– R. Santini et coll. Enquête sur la santé de riverains de stations relais de

télephonie mobile: II/ Incidences de l´âge des sujets, de la durée de leur

exposition et de leur position par rapport aux antennes et autres sources

électromagnétiques. Pathol. Biol.. 2003. 51: 412-415.

3.12. Otras publicaciones sobre los vecinos de las antenas repetidoras.

Otros estudios, uno español de E. A. Navarro et coll. en el 2003 (6) y otro

austriaco de H. P. Hutter et coll. en el 2006 (7), se han publicado después de los de R.

Santini et coll. . Sus resultados, que confirman los obtenidos por R. Santini, alertan

igualmente sobre los problemas de salud expresados por los vecinos de las estaciones

repetidoras de telefonía móvil.

Se ha realizado , en laboratorio, con voluntarios, en “doble ciego,” un estudio

oficial del Gobierno holandés aparecido en septiembre del 2003 (Rapport-TNO-FELReport-

03148). Pone en evidencia , sólo después de 45 minutos de exposición a 0´7

Vlts/m, radiofrecuencias de tipo antenas repetidoras ( GSM 00 MHz- UMTS 2100

MHz), efectos sobre la memorización, la atención visual, el sentimiento de

bienestar,….. Los resultados manifiestan igualmente diferencias significativas entre los

sujetos calificados de “electrosensibles” y otros que no lo son.

3.13. Antenas repetidoras de telefonía móvil y riesgos de cáncer:

Varias observaciones recientes manifiestan un lazo de unión entre la exposición

de los habitantes próximos a antenas repetidoras de telefonía móvil y el aumento del

riesgo de cánceres:

 En Francia, se ha hecho una encuesta en Saint Cyr l´Ecole que ha sido objeto de un

informe del Institut de Veille Sanitaire (IVS) en octubre del 2004 (“Investigation du

signalement d´un agrégat de pathologies diverses à Saint Cyr l´ Ecole –Département

des Yvelines (78) – 2004. 67 pages ” Según este informe, “el número total de casos de

cáncer de niño observados en la comuna es dos veces superior al número de casos

esperados,…” y “ se observa una proporción mayor de tumores del sistema nervioso

central que en las poblaciones de referencia, con un SIR del orden de 4”.

A pesar de estas inquietantes conclusiones, los aumentos de casos de cáncer en

Saint Cyr l École, el IVS les ha atribuido “al azar”.

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que constituyen “la fuerza argumental” de estos datos científicos.

 En Israel, una encuesta realizada a los vecinos de antenas repetidoras y de

radioemisores señala un número 9´3 veces más alto de casos de cáncer para una

exposición máxima a radiofrecuencias de 10 V/m. ( 27 mW/cm2) (S. Aburuken et coll.

A cancer cluster in Usfie (Israel).Preliminary notice. Janvier 2005. Informe disponible

en la dirección Email: salita@shani.net)

 En Alemania, en la ciudad de Naila, algunos médicos han dirigido un estudio en más

de 900 personas de las que 302 vivían en un perímetro de 400 m. de las antenas

repetidoras. Estos médicos señalan el doble de riesgo de cáncer en el grupo de los

vecinos cercanos a las antenas, en relación a las personas más alejadas . (Electrosmog-

Revue Raum et Zeit.2004. 132: 30-33)

Una publicación aparecida en el 2004 ( D. Wolf et coll. Increased incidence of cancer

near a cellphone transmitter station. Int. J, Cancer.Prevencion. 2004. 1 : 123-128) pone

en evidencia en la ciudad de Netanya (Israel) un aumento de 4´5 veces del riesgo

relativo de cáncer en los vecinos que viven en un radio de 350 m. de las antenas

repetidoras de telefonía móvil.

Hace mas de 20 años, el autor de este texto concluía un artículo sobre la peligrosidad de

las microondas, con estas palabras: ”… no se pueden descartar los riesgos mutágeno y

(o) cancerígeno que podrían resultar de la exposición humana a las microondas” (R.

Santini et coll. Potentialités mutagène et cancérigène des micro-ondes.La Presse

Médicale. 1984. 13 (3): 126).

3.2 Para los emisores de radiotelevisión:

 Adultos expuestos (radio de 2 km) a un emisor de radiotelevisión, presentan un

aumento significativo del riesgo de leucemias y de cánceres de la vesícula (8).

 Niños expuestos a un repetidor de televisión tienen un aumento significativo del

riesgo de leucemias en un radio de 12 km. (9).

 Niños expuestos a una emisora de radio padecen una bajada de memoria y de la

atención, una bajada de las cualidades musculares y una disminución de los reflejos (10).

 Mujeres expuestas a las ondas de una emisora de radiotelevisión presentan una

bajada significativa de las defensas inmunitarias (11).

 Se ha observado en los vecinos de una emisora de radio en Roma, un aumento

significativo de la mortandad por leucemia en un radio de 6 km. (12)

4.Algunos países ya han adoptado para su población límites de exposición

inferiores a los actualmente admitidos

Italia, en un Decreto de 1998, ha adoptado un umbral de exposición de 10

W/cm2 (6´1 V /m) .en lugar de 450 y 900 W /cm2 ( 41 y 58 V/m.) recomendados por

las instancias europeas para las frecuencias de 900 y 1800 MHz respectivamente.. El

Gran Ducado de Luxemburgo ha adoptado en Diciembre del 2000 un umbral de

exposición de 3 V/m. En Austria la Declaración de Salzburgo recomienda 0´6 V /m.

5.La sensibilidad a las hiperfrecuencias no es la misma para todos.

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En 1995, L´Institut National de Recherche et de Sécurité (INRS) concluyó tras

un estudio epidemiológico en el seno del ejército del aire francés: “Indiscutiblemente

existe una sensibilidad individual a la acción de las radiofrecuencias. Sometidas a una

misma exposición, algunas personas pueden presentar problemas clínicos, otras no

(13)”. Según “l´International Radiation Protection Association (IRPA), esta sensibilidad

individual a las radiofrecuencias (electrosensibilidad) sería de orden genético e

igualmente dependiente de la edad y del sexo de las personas expuestas.(5).

6.Frecuencias extremadamente bajas (ELF) están presentes en la señal de la

telefonía móvil.

Las ELF tienen efectos biológicos (problemas de sueño, efectos depresivos,

perturbación de la glándula pineal y de la melatonina, aumento del riesgo

cancerígeno….) y esto para valores del campo magnético ELF, del orden de 0´2 a 0´4

microTesla ( 2 a 4 miliGauss) (15).. Se puede recordar que frecuencias extremadamente

bajas en un nivel de campo magnético que puede alcanzar 18 miliGauss (1´8 micro

tesla), aparecen evidentemente en la señal generada por los teléfonos celulares (16).

N.B.

– El “ Centre International de Recherche sur le Cancer” (CIRC) ha clasificado

finalmente en el 2002 las frecuencias extremadamente bajas dentro de los

cancerígenos posibles para el hombre desde que el campo magnético alcanza 0´4

microTesla (4 miliGauss). Este valor representa para el CIRC el umbral a partir del

que hay doble riesgo de leucemia en el niño (IARC- Press. Non-ionising radiation,

Part.I: static and extremely low frequency (ELF) Electric and Magnetic Fields.

2002.8o: 429 pages. ISBN 92-832-1280-0).

– En 1993, en un artículo “Controverse” aparecido en la Revista de la MGEN, R.

Santini ya señalaba, en una polémica oponiéndose al Doctor J. Lambrozo (Direction

Médicale d´EDF), el riesgo cancerígeno de las frecuencias extremadamente bajas,

desde 3 miliGauss (0´3 microTesla) – (R.Santini. Les lignes à haute tension en

question. Valeurs Mutualistes MGEN. 1993. 154: 40-41).

Así, desde la “revelación” de la peligrosidad de las frecuencias extremadamente bajas

por el CIRC en el 2002- después de 10 años desde las alertas de R. Santini –uno puede

preguntarse ¿cuántos casos de leucemias de niños podrían haberse evitado en Francia, si

se hubieran tomado medidas de protección ,desde 1993?

Ciertamente varias centenas.

CONCLUSIÓN

Respecto a lo que precede y a fin de proteger a las poblaciones próximas a las

estaciones repetidoras y a los usuarios de teléfonos celulares, conviene, desde ya,

aplicar el principio de precaución y poner en práctica medidas de radioprotección

descritas en el libro de R. Santini desde 1998 (18):

a) Para las estaciones repetidoras de telefonía móvil:

 Se evitará colocarlas a menos de 300 m. de los lugares habitados

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 En ningún caso el lóbulo principal del haz de microondas que sale de la antena estará

orientado hacia las viviendas o lugares de vida.

 En los alrededores de las antenas, los ciudadanos no deberán estar expuestos a una

densidad de potencia de las microondas pulsadas superior a 0´1 W / cm2 (0´61 V/m)

(17, 18),….

N.B. A fin de respetar a las personas “electrosensibles” y a las poblaciones más

frágiles (niños, personas mayores, enfermos, inmunodeprimidos,…)la regla en

los alrededores de las antenas repetidoras de telefonía móvil susceptibles de

afectar a estas poblaciones particulares debería ser una densidad de potencia de

las microondas pulsadas próxima al nivel cero.

b) Para los usuarios de teléfonos celulares:

 La comunicación telefónica no debería sobrepasar una duración de 2 a 3 minutos con

un máximo de 4 a 5 comunicaciones por día.

 Los jóvenes menores de 16 años no le utilizarán más que en caso de urgencia como

está recomendado en los informes oficiales en Gran Bretaña y Rusia (17, 18),…

Se trata de atribuir los problemas expresados por los vecinos de antenas

repetidoras a manifestaciones sicosomáticas ligadas a la vista de las antenas . Esta

afirmación no es creíble. En efecto, se han puesto en evidencia en animales salvajes

(cigüeñas blancas) que viven próximas a antenas repetidoras de telefonía móvil

comportamientos anormales y una bajada de la reproducción (19).

Es urgente una toma de conciencia de la peligrosidad de la tecnología empleada

en la telefonía móvil. Iría en el sentido de la alerta lanzada en la “Declaración de

Friburgo”, por médicos alemanes que asocian en sus pacientes síntomas de la

enfermedad de las radiofrecuencias con una “clara relación temporal y espacial entre

la aparición de estas enfermedades y el principio de una riqueza en ondas radio en los

alrededores” – ( Copia de la Declaración de Friburgo disponible en la dirección Email:

igumed@mx.de).

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS COMPLEMENTARIAS

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study. An effect of modulated microwaves? Arch. Environm. Health. 1998. 53:

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4. R. SANTINI et coll. Symptômes exprimés par des riverains de stations relais de

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6. E.A. NAVARRRO et coll. The microwave syndrome: A preliminary study in

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7. H.P. HUTTER et coll. Subjective symptoms, sleeping problems, and cognitive

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13. INRS. Champs électriques, champs magnétiques, ondes électromagnétiques.

Guide à l’usage du médicin de travail et de prévention. Edition INRS. ED. 785.

1995. 134 pages.

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fields in the frequency range from 100 KHz to 300 GHz. Health Physics. 1988.

54: 115-123.

15. R. SANTINI. Notre santé face aux champs électriques et magnétiques. Des faits

scientifiques aux conseils pratiques. Editions Sully. 1995.156 pages.

16. T. LINDE. Et coll.Measurement of low frequency magnetic fields from digital

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17. R. GAUTIER, P. LE RUZ, D.OBERHAUSEN, R. SANTINI. Votre GSM

votre santé on vous ment ¡Livre Blanc des incidences du téléphone mobile et des

antennes relais sur la santé. Editions Marco Pietteur. 2003. 141 pages.

18. R.SANTINI. Téléphones cellulaires Danger? Editions Marco Pietteur. 1998.

208 pages. (Ouvrage référencé au Parlement européen de Bruxelles: Rapport de

1999 du Député G. Tamino). Livre mis à jour et réédité en 2002.

19. A. BALMORI. Posible effects of electromagnetic fields from phone masts on a

population of white stork (Ciconia ciconia). Electromagnetic Byology and

Medicine. 2005. 24: 109-119.

Hecho en Villeurbanne , el 27 de abril de 2006

Roger SANTINI

under: General

J. Ferrís i Tortajada, J.A. Ortega García1, O.P. Soldin2, E.A. Navarro Camba3, J. Garcia i Castell4,J.L. Fuster Soler5 Unidad de Salud Medioambiental Pediátrica. Unidad de Oncología Pediátrica. Hospital Infantil Universitari La Fe, Valencia.

1Unidad de Salud Medioambiental Pediátrica. Centro de Investigación Translacional del Cáncer. Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca. Murcia.

2Cancer Genetics and Epidemiology, Departments of Oncology and Medicine, Lombardi Comprehensive Cancer Center, Georgetown University Medical Center, Washington D.C.

 3Facultad de Física. Universidad de Valencia. 4Sección de Anatomía Patológica. Hospital de Sagunto. 5Sección de Oncología Pediátrica. Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca. Murcia.

RESUMEN

Introducción y objetivos. La radiación electromagnética de frecuencias extremadamente bajas (REM-FEB) procede principalmente de las instalaciones eléctricas; aunque éstas presentan innumerables ventajas, la radiación asociada tiene efectos adversos en la salud humana. Esta publicación tiene dos objetivos: a) divulgar los efectos adversos que las REM-FEB producen en la población infantil; y b) resaltar la especial vulnerabilidad e indefensión de nuestros niños.

Material y métodos.

 Revisión sistemática de los principales trabajos publicados en MEDLINE, EMBASE, CANCERLIT, LILACS, y SciElo, durante los últimos 25 años, sobre los efectos de la REM-FEB en la salud infantil. El perfil de búsqueda utilizado ha sido la combinación de “pediatric health effects” y “acute childhhod leukemia” con “extremely low-frequency fields” y “residential electromagneticmfields”.

Resultados.

La población infantil presenta efectos adversos a la exposición de la REM-FEB, aguda o accidental (quemaduras, electrocución, traumatismos, etc.) y crónica. La International Commission on No-Ionizing Radiation Protection recomienda como seguras, para la población adulta, exposiciones crónicas inferiores a100μT. La exposición residencial infantil a dosis superiores a 0,3-0,4μT incrementa el riesgo a desarrollar leucemias agudas (LA). Se desconoce el mecanismo carcinogénico implicado, pero entre las hipótesis más barajadas destacan las de corrientes de contacto y la alteración de la melatonina. La ausencia de un mecanismo biológico conocido y la falta de reproducibilidad en animales de experimentación impiden que la asociación entre la REM-FEB y la LA infantil se considere causal. Actualmente no existen datos estadísticamente significativos para asociar dicha exposición con tumores del sistema nervioso central y otras patologías fetales e infantiles.

Conclusiones.

 La REM-FEB constituye un contaminante ambiental físico omnipresente en los países industrializados. La población pediátrica es especialmente vulnerable a exposiciones crónicas a la REM-FEB , consideradas como seguras para los adultos. La exposición residencial a campos magnéticos iguales o superiores a 0,4 μT, incrementa un 100% el riesgo a desarrollar LA infantil, respecto a exposiciones menores a 0,1 μT, con resultados estadísticamente significativos. A pesar de no haber encontrado un mecanismo causal, la aplicación del principio de precaución es fundamental para proteger la salud infantil.

Palabras clave: Radiación electromagnética de frecuencias extremadamente bajas; Leucemia aguda; Campos magnéticos; Principio de precaución.

Correspondencia: Dr. Josep Ferrís i Tortajada. Unidad de Salud Medioambiental Pediátrica. Unidad de Oncología Pediátrica. Hospital Infantil Universitari La Fe. Avda de Campanar, 21. 46009 Valencia.

E-mail: ferris_jos@gva.es
Recibido: Noviembre 2009
REV ESP PEDIATR 2010; 66(3): 151-161

INTRODUCCIÓN

La Radiación Electromagnética de Frecuencias Extremadamente Bajas (REM-FEB) es omnipresente en los países occidentales. Esta radiación tiene valores no despreciables cerca de las instalaciones que generan, transportan, transforman, distribuyen y consumen energía eléctrica(1,2). La REM-FEB es un riesgo para la salud humana, siendo la población infantil uno de los segmentos etarios más vulnerables y olvidados(3–5). Los efectos agudos son conocidos desde los primeros usos de la electricidad. Para la exposición crónica de la población en general a los campos asociados se consideran seguros niveles de campo magnético inferiores a 100 μT(2,6). Este nivel de seguridad es el establecido por la Comisión Internacional para la Protección de la Radiación No Ionizante (International Commission on Non-Ionizing Radiation Protection –ICNIRP–)(1). Sin embargo, en los estudios sobre la población infantil se han descrito asociaciones, estadísticamente significativas, con leucemia aguda (LA) en niveles superiores a, tan solo, 0,3- 0,4 μT(7,8). La normativa vigente en España (R.D. 1066/2001) basada en la Recomendación Europea de Julio de 1999 y en las recomendaciones del ICNIRP acepta como legales y “seguras” las exposiciones inferiores a 100 μT. Estas disparidades de cifras y criterios han creado dudas e interrogantes entre amplios sectores profesionales y sociales(9-11). La población infantil no tiene representantes en ningún organismo científico, ni político, ni legal, ni judicial, y nadie defiende los intereses de los niños en el ICNIRP(3-5,11). Sin ninguna duda, habitamos en un mundo hecho por y para los adultos, donde los niños son invisibles, excluidos y silenciados(12). La presente revisión pretende actualizar y divulgar entre los pediatras los efectos adversos que las REMFEB producen en la población infantil y, al mismo tiempo, concienciar a nuestros compañeros de la especial vulnerabilidad e indefensión de nuestros niños(7,13).

MATERIAL Y MÉTODOS

Este artículo está basado en la revisión sistemática de los principales artículos y publicaciones científicas obtenidos del MEDLINE, EMBASE, CANCERLIT, LILACS, y SciElo, durante los últimos 25 años sobre los efectos adversos en la salud pediátrica de las REM-FEB. Se han seleccionado los trabajos más interesantes y de sus referencias se han obtenido los más importantes de los años previos a la búsqueda. El perfil de búsqueda utilizado ha sido la combinación de “pediatric health effects” y “acute childhhod leukemia” con “extremely low-frequency fields” y “residencial electromagnetic fields”
.
CONTAMINACIÓN POR LAS REM-FEB

Todos los organismos que pueblan la Tierra viven inmersos en campos electromagnéticos de origen natural. La vida en general, y la especie humana en particular, ha evolucionado bajo la acción de radiaciones de origen natural procedentes de nuestro propio planeta, el sol y el resto de la galaxia. El sistema óptico, tanto orbitario como intracraneal, se ha desarrollado como sensor de la radiación electromagnética de Super Alta Frecuencia, las llamadas frecuencias ópticas o luz que permiten la visión. El denominado espectro electromagnético no es más que la clasificación de las radiaciones electromagnéticas en función de su frecuencia de oscilación (ciclos por segundo o Hz) o de su longitud de onda (metros). Cada segmento del espectro electromagnético (Fig. 1) (radiación ionizante, ultravioleta, luz visible, infrarrojos, microondas, radiofrecuenciasy frecuencias extremadamente bajas), con sus características físicas inherentes, ha tenido su aplicación en el desarrollo de la sociedad moderna y el progreso científico técnico, generalizándose sus aplicaciones desde el final de la segunda guerra mundial. En la actualidad, civilización es sinónimo de electricidad y comunicaciones eléctricas, y los entornos industriales y residenciales de los países desarrollados suelen tener un alto grado de electrificación, existiendo en ellos unos niveles de radiación electromagnética artificiales que en algunos casos interfieren con los de origen natural, y en otros casos simplemente son agentes físicos nuevos, con distintos efectos biológicos, tanto fisiológicoscomo patológicos(1,14,15).

La energía eléctrica desarrolla un papel vital en las sociedades modernas. La progresiva demanda y necesidad de la energía eléctrica hace necesaria su generación, transmisión y distribución, siendo frecuentes en nuestros paisajes las líneas eléctricas de alto voltaje (LEAV). El uso de la corriente alterna produce campos eléctricos y magnéticos, que oscilan a 50 Hz con una longitud de onda de 6.000 km en Europa ó 60 Hz y 5.000 km en América. Producen campos electromagnéticos que, a su vez, están constituidos por un campo eléctrico y otro magnético(1,14).
El campo eléctrico esta relacionado con la tensión o voltaje, y el campo magnético depende de la corriente.

TABLA 1. International Commission on Non-Ionizing
Radiation Protection (ICNIRP).

Pautas de exposición y algunas fuentes emisoras

Pautas de la
ICNIRP para
la población Algunas
Exposición en general fuentes emisoras

50 Hz 100 mT 50 m de líneas de 400 KVde potencia: 0,4-1,5 μT
60 Hz 83 mT En casa: usualmente < 0,1-0,4 μ
0,5 m de TV: ≅0,2 μT
0,03 m del secador de pelo:
6-2.000 μT

Existe un campo eléctrico en el espacio que hay alrededor de dos objetos sometidos a distintos potenciales (voltajes). Se produce un campo eléctrico en el espacio que hay entre una línea eléctrica (220 V) y el suelo (0 V). El campo eléctrico se mide en unidades de voltios por metro (V/m) o kilovoltios por metro (kV/m). Existe un campo magnético alrededor de una línea o cable conductor que transporta corriente eléctrica. El campo magnético depende de la corriente en el cable y de la distancia al cable. El campo magnético se mide y expresa en unidades de Tesla (T) o Gauss (G). Los campos magnéticos asociados a la distribución de energía eléctrica se suelen expresar en microtesla (μT), que es la millonésima parte de 1 T. Los campos eléctrico y magnético son más intensos cuanto más cerca se esté de las fuentes emisoras. De hecho, las REM-FEB ocasionan interferencias en la actividad de algunos equipos electrónicos, como los marcapasos cardíacos o los receptores de radio. Los objetos físicos (vegetación, edificios, vallas, etc.) son capaces de reducir la exposición a los campos eléctricos. Para reducir la exposición a los campos magnéticos hay que recurrir a la distancia, el hecho de enterrar los cables además de ser tremendamente caro no es ningún obstáculo para el campo magnético, que es capaz de penetrar grandes profundidades bajo la superficie terrestre (~200m) y emanar sobre la superficie del terreno(2,14). En un entorno residencial de un país desarrollado, cada niño está expuesto a las REM-FEB en sus domicilios, en las escuelas, durante el transporte y en sus actividades sociales. Aproximadamente, el 1% de los niños de los países occidentales residen en estrecha proximidad de las LEAV, que constituye la fuente más potente de exposición. Para la mayoría, las exposiciones a las REM-FEB son de bajas intensidades
y están asociadas al cableado eléctrico de distribución y a los electrodomésticos. El promedio de exposición doméstica en la mayoría de los casos oscila entre 0,05 y 0,1 μT(14,16). Los campos REM-ELF varían según los aparatos emisores y la distancia (Tablas 1 a 4).

TABLA 2. Campo eléctrico (V/m)

A 30 m A 100 m
VoltajeBajo la línea de la línea de la línea

400 KV 6.000 2.000 200
225 KV 4.000 400 40
90 KV 1.000 100 10
20 KV 250 10 –
220 V 1,2 – –

TABLA 3. Campo magnético (μT)

A 30 m A 100 m
Voltaje Bajo la línea de la línea de la línea

400 KV 30 12 1
225 KV 20 3 0,3
90 KV 10 1 0,1
20 KV 6 0,2 –
220 V 1,3 – –

TABLA 4. Valores de campos magnéticos de aparatos
domésticos según la distancia (μT).

3 cm 30 cm 1 m

Máquina de afeitar 15-1.500 0,08-9 <00,1-0,3
Ordenador 0,5-3,0 0,01 <0,01
Máquina perforadora 400-800 2-3,5 0,1
Microondas 73-200 4-8 0,25-0,6
Proyector diapositivas 240 4,5 <0,15

Exposición media en el domicilio: 0,005-0,1 μT

EFECTOS EN LA SALUD PEDIÁTRICA POR LA EXPOSICIÓN A REM-FEB

Desde los primeros descubrimientos de la energía eléctrica, son muy conocidos los efectos de las descargas en las personas. A principios del siglo XIX se intentaron terapias basadas en descargas (en aquella época la electricidad era un fenómeno curioso y anecdótico sin ninguna aplicación doméstica o industrial). Hoy en día, después de muchas décadas de utilización, todavía desconocemos realmente muchos de los efectos a largo plazo, especialmente en las épocas fetales e infantiles(1,14,16). A continuación enumeramos una breve clasificación de los efectos. Efectos agudos Cuando la relación temporal causa-efecto es inmediata, los efectos adversos en la salud son muy conocidos. Los más importantes son los siguientes: • Directos: – Quemaduras – Electrocución o choque eléctrico – Fibrilación ventricular – Tetanización muscular generalizada – Asfixia – Paralización bulbar . Cardiovascular . Respiratoria • Indirectos: – Traumatismos por golpes, caídas – Incendios Efectos crónicos Ocurren ante exposiciones a bajas dosis y mantenidas durante meses, años y décadas. El más estudiado y documentado, en la época pediátrica, es la asociación con la LA infantil(14-16). Desde que en 1979 Nancy Wertheimer y Ed Leeper(17) encontraron un mayor riesgo de cáncer pediátrico (CP) y especialmente LA infantil asociados a las REM-FEB, usando como medida un código de corriente, numerosos estudios epidemiológicos han examinado la asociación potencial utilizando diversos métodos de medida de la exposición. Para resumir y destacar los principales, comentaremos inicialmente las principales revisiones de los comités de expertos y, posteriormente, los resultados obtenidos mediante metaanálisis. Revisiones de Comités de Expertos El Working Group del National Institute of Environmental Health Sciences (NIEHS) de EE.UU.(18), en 1998, afirma que hay una evidencia limitada de que la exposición residencial a REM-FEB sea cancerígena para los niños. El National Radiological Protection Board (NRPB) de Gran Bretaña(19), en el 2001, establece que exposiciones medias, selectivamente altas, a las REM-FEB (mayores o iguales a 0,4 μT) duplican el riesgo de LA infantil. La International Agency for Research on Cancer (IARC)(1), en junio del 2002, clasificó a las REM-FEB como agente posiblemente cancerígeno, por el riesgo de incrementar las LA infantiles. La International Commission for Non-Ionizing Radiation Protection (ICNIRP) Standing Committee on Epidemiology( 20), en el 2001 concluyó que, entre todos los efectos adversos evaluados en los estudios epidemiológicos de REM-FEB, la evidencia más fuerte es la asociación entre la LA infantil y la exposición postnatal a campos electromagnéticos iguales o superiores a 0,4 μT. El ELF Working Group de Canadá (21), en enero de 2005, concluye que existe un riesgo significativamente incrementado de LA en la población infantil a niveles muy elevados (>0,3-0,4 μT) de REM-FEB.
Así pues, todas las revisiones de expertos concluyen que existe una asociación entre el desarrollo de la LA infantil y la exposición crónica a dosis altas de REM-FEB.

154 J. Ferrís i Tortajada y cols.

Metaanálisis

Entre los diversos estudios epidemiológicos (ecológicos, casos-control, cohortes), realizados con resultados dispares, respecto a la significación estadística, queremos destacar los principales analizados mediante la modalidad del metaanálisis.

Greenland S. y cols.(22) analizaron los datos de 15 estudios epidemiológicos de REM-FEB y LA infantil, 12 de los cuales incluían datos medidos o calculados de los campos magnéticos. Basándose en estos 12 estudios, no encontraron ninguna asociación entre LA y campos magnéticos inferiores a 0,3 μT, pero, comparando las exposiciones inferiores a 0,1 μT y las superiores a 0,3 μT, encontraron una OR = 1,7 (IC 95 % de 1,2-2,3). Así mismo, los resultados de los estudios individuales fueron consistentes con los resultadosglobales.

Ahlbom A. y cols.(23) analizaron 9 estudios epidemiológicos de REM-FEB y LA infantil. En 5 de ellos medían los campos durante 24 y 48 horas, y en 4 calculaban los campos magnéticos. No encontraron asociación aparente entre campos magnéticos y LA infantil por debajo de exposiciones a 0,4 μT. Pero, en las superiores a 0,4 μT, el RR = 2,00 (IC 95% de 1,27-3,13).

Angelillo I.F. y cols.(24) evaluaron 14 estudios de casos- control y 1 de cohortes. Considerando aquellos estudios donde se medían los códigos de configuración de la corriente, encontraron un mayor riesgo estadísticamente significativo con RR = 1,46 (IC 95% de 1,05-2,04) y, analizando los estudios basados en medidas de exposiciones en 24 horas, también documentaron un riesgo incrementado, estadísticamente significativo, con RR = 1,59 (IC 95% de 1,14-2,22).

A pesar de los hallazgos epidemiológicos consistentes, aún queda por aclarar si la asociación es o no de naturaleza causal. Lógicamente, una relación potencialmente causal entre las exposiciones a las características físicas de la REM-FEB y la LA es una de las posibles explicaciones de la asociación entre los campos magnéticos y la LA. Sin embargo, el mayor argumento contra la hipótesis causal es la ausencia de evidencia experimental en animales o cultivos celulares, diseñados para examinar los efectos biológicos de la exposición a REM-FEB y el desarrollo del cáncer. Entre las explicaciones alternativas, la influencia de los factores confundidores ha sido examinada exhaustivamente sin encontrar o identificar ningún factor o combinación de factores que puedan explicar la asociación epidemiológica observada. Aunque la ausencia de un confundidor identificado no puede ser utilizado como un reforzador de la causalidad, sí se utiliza como un argumento a favor de la relación causal entre la REM-FEB y la LA infantil(25-29).

Los errores en las medidas de los campos magnéticos y en la clasificación de las enfermedades o en la densidad de los campos, se han de considerar como unas fuentes potenciales de errores en los estudios epidemiológicos. Los expertos consideran muy improbable la existencia de estos errores y mayoritariamente creen que su existencia hipotética no diferenciará los resultados obtenidos. La posibilidad de errores en el sesgo de los participantes relativos a la selección de los casos y controles, referentes al estatus socioeconómico y cultural y de la movilidad residencial, deberán ser
analizados en futuros estudios(26,29).

Estudios recientes

En el 2005, Gerald Draper y cols.(30) publicaron un estudio epidemiológico de casos y controles sobre la relaciónentre CP y la distancia de las residencias en el nacimiento con las LEAV. Está realizado englobando a 29.081 niños de 0-14 años nacidos y diagnosticados de CP entre 1962 y 1995, incluyendo 9.700 LA. Se trata del mayor estudio epidemiológico realizado hasta la fecha, con aproximadamente el doble de niños viviendo cerca de LEAV que en los realizados previamente. Los 29.081 casos de CP se compararon con el mismo número de controles sanos, similares en sexo, fechas de nacimiento (± 6 meses) y con registros del distrito de nacimiento. Distribuye los casos y controles en tres grupos, dependiendo de las distancias de las residencias y las LEAV: más de 600 m, entre 200-600 m, y menos de 200 m. Encuentran una asociación estadísticamente significativa entre la LA infantil y la proximidad de las residencias en el nacimiento con las LEAV. Comparando los tres grupos, los que viven a menos de 200 m respecto a los que viven a más de 600 m tienen un RR = 1,69 (IC 95% de 1,13-2,53) de LA; también los que viven entre 200-600 m respecto a los que viven a más de 600 m tienen un RR = 1,23 (IC 95% de 1,02-1,49). No se encontró un mayor riesgo para ningún otro tipo de CP. También destaca que el mayor riesgo se extiende a mayores distancias de las esperadas según estudios previos. Calculando las densidades de los campos magnéticos residenciales respecto a la distancia de las LEAV, el mayor riesgo de LA se extendía a exposiciones inferiores a 0,1 μT e incluso menores a 0,01 μT, valores muy inferiores a los promedios domésticos habituales generados por los electrodomésticos.

En enero del 2006, se publicó el primer estudio en que evalúan la influencia de la exposición a los campos magnéticos de las REM-FEB sobre la supervivencia de los niños diagnosticados de LA. Foliart DE y cols.(31) examinan la hipótesis de si la exposición a las REM-FEB influencia las células leucémicas residuales después de su diagnóstico. Han hecho un seguimiento medio de 5 años sobre 482 niños diagnosticados de LA del Pediatric Oncology Group entre los años 1996 y 2001, a quienes se han medido las exposiciones de 24 horas a las REM-FEB. Han observado que, independientemente de los factores que intervienen en la supervivencia, los expuestos a medias superiores a 0,3 μT tienen peores resultados que los expuestos a 0,1 μT. A pesar de las limitaciones propias, los resultados sugieren que las exposiciones superiores a 0,3 μT de las REM-FEB se asocian a mayores recidivas, segundas neoplasias y mayor mortalidad en los niños diagnosticados de LA.

También, en febrero del 2006, otro estudio de casos-control realizado por Kabuto M y cols.(32) (National Institute for Environmental Studies, Ibariki, Japan), analiza a 312 niños diagnosticados de LA linfoblásticas y mieloblásticas (casos) y 603 controles comparables respecto a la edad, sexo y residencia. Miden los campos magnéticos en los dormitorios de los niños. Comparando los grupos de exposición igual o superior a 0,4 μT, respecto a la menor de 0,1 μT, encuentran un mayor riesgo de LA con OR = 2,6 (IC 95% de 0,76-8,6) para las LA mielobásticas + LA linfoblásticas, y OR = 4,7 (IC 95% de 1,15-19,0) cuando sólo analizan las LA linfoblásticas.

Exposición prenatal a REM-FEB y LA infantil

Existe poca información referente a la posible relación entre exposición prenatal a REM-FEB y LA infantil. Los escasos trabajos publicados generan resultados contradictorios. Aquellos que han encontrado un mayor riesgo asociado a la ocupación laboral materna gestacional han utilizado matrices exclusivas para las profesiones maternas. El estudio con la metodología epidemiológica más adecuada, realizado por Infante-Rivard C y cols.(33), encuentra un incremento del riesgo estadísticamente significativo de desarrollar LA infantil tras exposiciones transplacentarias superiores o iguales a 0,4 μT, con OR = 2,5 (IC 95% de 1,2-5,0). Las ocupaciones con mayores dosis de exposición correspondían a trabajadoras electrónicas en plantas de acoplamiento (0,7 μT), operadoras de máquinas eléctricas en factorías textiles (0,68 μT) y en factorías de calzado (0,66 μT).

Otras profesiones maternas de riesgo a REM-FEB son las cajeras y las trabajadoras en cocinas, hornos y maquinaria textil. La plausibilidad de la asociación descrita está basada en: a) proximidad de los aparatos eléctricos al abdomen de las mujeres gestantes; b) la especial vulnerabilidad del periodo fetal a los contaminantes ambientales; y c) el considerable tiempo medio de exposición desde la fase preconcepcional hasta el final del embarazo.

Tumores del SNC pediátricos y REM-FEB

También Wertheimer y Leeper(17) describieron por primera vez que los niños que residían en domicilios con elevados códigos de corrientes eléctricas tenían 2,4 veces mayor riesgo de morir de cáncer del SNC. Sin embargo, a diferencia de las LA, posteriormente no se han efectuado los trabajos necesarios para analizar mejor dicha asociación(34,35). Diversos trabajos y autores han descrito los tumores delSNC separadamente como grupo diagnóstico junto con otros tumores, incluyendo las LA, mientras que otros han investigado únicamente los tumores del SNC(18,19). Sin embargo, ninguno de los estudios tiene una casuística suficiente para subdividir los tumores del SNC en sus variedades histológicas.

Las metodologías utilizadas han sido diferentes y, por todo ello, el informe del National Radiological Protection Board de Gran Bretaña(19), en el 2001, concluye que no existe evidencia de una asociación entre tumores del SNC y REM-FEB.

Finalmente diremos que, al ser tumores menos frecuentes que las LA, no se ha podido realizar ningún metanálisis y que, por los datos y conocimientos actuales, los resultados son inadecuados, y que la base para avanzar en la evidencia científica debe ser ampliada(18,34,35).

SITUACIÓN ACTUAL DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA SOBRE LA HIPOTÉTICA CAUSALIDAD ENTRE REM-FEB Y LA

La ausencia de un mecanismo biológico claramente dilucidado, consistente y reproducible de la interacción de los campos magnéticos de las REM-FEB con los sistemas orgánicos experimentales, impide focalizar sobre unos determinados efectos celulares, dificultando la interpretación de los resultados epidemiológicos. Basados en principios físicos y en modelos biológicos elementales, se argumenta que las magnitudes de los campos magnéticos de 0,3-0,4 μT son inferiores a los niveles que pueden interactuar con las células y los tejidos orgánicos siendo, por tanto, biológicamente poco convincentes(28,36-38).

Recientemente, diversos autores postulan la hipótesis basada en la exposición a corrientes de contacto como un mecanismo para superar el argumento de la escasa plausibilidad biológica(8,27,39,40). Las corrientes de contacto se producen cuando dos partes del cuerpo tocan dos objetos entre los cuales existe una diferencia de potencial. Esta diferencia de potencial se traslada a las dos partes del cuerpo y genera dichas corrientes. Por esa razón, se establece el nombre de tensiones de contacto y corrientes de contacto. Existe una diferencia de potencial entre estructuras metálicas independientes de una misma vivienda. Esta diferencia de potencial existe entre los grifos y otros apliques metálicos y con las partes metálicas de los desagües. Cuando con una mano se abre un grifo y la otra se sumerge en el agua, el cuerpo esta recibiendo una diferencia de potencial de contacto que genera una corriente de contacto entre ambas manos. La práctica de conectar la toma de tierra de los electrodomésticos a las tuberías hace que haya una pequeña diferencia de potencial de menos de 1 voltio entre las tuberías de agua y el suelo. El origen de esta diferencia de potencial se puede deber a diversas fugas de corriente, pero también se puede deber a las diferencias de potencial inducidas en los circuitos constituidos por las tuberíasy las distintas estructuras metálicas de la casa(39,40).

La interacción física de la corriente eléctrica con la médula ósea de las extremidades es de suficiente importancia como para considerar esta interacción como explicación a su asociación con la LA infantil. La médula roja, muy activa al nacimiento en los huesos de las extremidades, retrocede durante el crecimiento infantil, siendo escasa a partir de los cinco años de edad. Las corrientes de contacto circulan por las manos y dedos, las zonas de poca sección transversal de los miembros de los niños, muñecas y brazos, afectando a la medula ósea. Esta corriente es más reducida sobre el esternón y caderas donde se concentra la medula ósea en los adultos(27,39).

Existe exposición a las corrientes y tensiones de contacto cuando bañamos a los niños, y éstos tocan o juegan con los grifos, el chorro del agua u otra estructura metálica presente. Además, el baño disminuye la resistencia de la piel y aumenta dichas corrientes. Estas tensiones de contacto también dependen de las características y tipo de suelo que existe bajo la vivienda que, a su vez, está relacionado con la resistencia de toma a tierra(27).

Esta hipótesis está basada en: a) los cálculos que demuestran una alta correlación entre los campos residenciales magnéticos y los voltaje medidos y modelados; b) los modelos dosimétricos sugieren que corrientes de contacto muy pequeñas producen dosis de voltaje en la médula ósea de los niños muy superiores a la producida por exposición residencial a campos magnéticos altos; c) las características anatómico-morfológicas y fisiológicas peculiares de la médula ósea de la época pediátrica permiten exposiciones del tejido hematopoyético centenares de veces superiores al mínimo necesario para desarrollar efectos biológicos convincentes; y d) los hábitos higiénicos, y especialmente de la frecuencia de contactos con el agua del baño en los primeros años de vida, refuerzan las posibilidades reales de exposición(8,27,40,41).

Otra hipótesis que busca un mecanismo biológico subyacente a la asociación entre REM-FEB y LA infantil es la desregulación de los niveles normales de melatonina(42). Está basada en la observación de que, en algunos estudios en adultos, la exposición crónica a REM-FEB reduce y/o altera la producción nocturna de melatonina. En un estudio poblacional de casos y controles efectuado en Alemania(43) se documenta una asociación estadísticamente significativa (OR = 3,21, IC 95% de 1,33-7,80) entre LA infantil y exposición a REM-FEB nocturnas superiores o iguales a 0,2μT. La melatonina, hormona segregada por la glándula pituitaria, además de intervenir en la regulación del sueño/vigilia, actúa como eliminador de los radicales libres y antioxidante.

Teóricamente, estos efectos protegen el sistema hematopoyético humano del daño oxidativo celular, dificultando la teórica transformación leucémica.

Aunque algunos autores documentan algunos efectos mutagénicos en cultivos celulares sometidos a REM-FEB, la mayoría de estudios descartan dichos efectos. Por esta razón, y en base a los conocimientos científicos actuales, probablemente la REM-FEB no actúa como iniciadora tumoral, pero no se descarta el efecto promotor tumoral. Para ser considerada como un iniciador tumoral debería producir mutaciones en la estructura del ADN cromosómico de forma irreversible y ser reproducidas en cultivos celulares y en animales de experimentación. Pero los agentes considerados como promotores tumorales, generalmente, no son mutagénicos, ni únicamente carcinógenos y, a menudo, generan sus efectos biológicos sin necesitar alteración morfológica.

Los promotores tumorales se caracterizan por su capacidad de reducir los periodos de latencia para la formación tumoral después de la exposición tisular a un agente iniciador tumoral o cancerígeno(44-46)

La probable iniciación intrauterina está en consonancia con la mayor vulnerabilidad fetal a los agentes cancerígenos y a la teoría de la doble acción o secuenciación, en la cual, para el desarrollo de la LA, es necesaria la acción de dos pasos o secuencias(46-49). La primera puede ocurrir intraútero o en los primeros meses de vida, generando mutaciones cromosómicas típicas en algunas variedades de LA infantil, ya presente en el momento del nacimiento.

Estos casos serían niños genéticamente susceptibles a la LA y que precisarían de la actuación de un segundo suceso, hipotéticamente los efectos de la REM-FEB, para desarrollar laLA. El segundo paso puede ocurrir también intraútero y explicar los casos de LA presentes en el nacimiento, pero en la mayoría de los casos actuaría en los primeros meses/años de vida postnatal. En la Tabla V están enumerados los principales factores de riesgo de las LA infantiles(49).

EFECTOS NO TUMORALES

Además de la asociación entre REM-FEB y CP, otro foco de atención ha sido la relación con el desarrollo infantil centrado en el periodo prenatal, o sea, durante la gestación o fase fetal. Se han analizado los hipotéticos efectos sobre el aborto espontáneo, malformaciones congénitas, retardo del crecimiento intrauterino, bajo peso en el nacimiento, muerte fetal y frecuencia del género sexual en el nacimiento. Los estudios más antiguos se centraron en la exposición a pantallas o monitores y los más recientes a mantas y otros aplicadores eléctricos para calentar las camas y otros tipos de exposiciones residenciales(50-54).

Respecto al uso de pantallas o monitores, un estudio efectuado en EE.UU.(51) no encontró un mayor riesgo de aborto espontáneo en mujeres expuestas, mientras que, en otro realizado en Finlandia(52), sí se demostró un mayor riesgo estadísticamente significativo con un OR = 3,4 (IC 95% de 1,4-8,6) con exposiciones basales superiores a 0,24 μT, y puntuales superiores a 0,9 μT. Las exposiciones a mantas eléctricas y calentadores de camas acuáticos no parecen incrementar el riesgo de abortos ni otros problemas en el feto.

Entre las exposiciones residenciales, dos estudios(53,54) que utilizaban medidas personales de exposición a REMELF de 24 horas encontraron un riesgo de aborto espontaneo.

TABLA V. Principales factores de riesgo para las LA
infantiles(49).

1. Constitucionales

a) Sexo: 30% mayor en hombres que en mujeres
b) Edad: máxima frecuencia entre los 25 años
c) Raza: la blanca duplica la negra
d) Estado socioeconómico: mayor riesgo en capas
socioeconómicas más altas
e) Peso nacimiento: mayor riesgo en peso nacimiento (PN)
≥4.000 g
f) Abortos: mayor riesgo en antecedentes maternos de abortos
previos
g) Edad materna: mayor riesgo en madres ≥35 años
h) síndromes genéticos: s. Down, neurofibromatosis,
S. Shwachman, S. Bloom, anemia de Fanconi, S. Klinefelter,
S. Kostmann, S. Wiskott-Aldrich, S. Poland, S. Turner,
S. Li-Fraumeni, S. Werner, S. retinoblastoma familiar,
S. trisomía G, S. Blackfan-Diamond, agammaglobulinemia
congénita ligada al cromosoma X, immunodeficiencia
variable y deficiencia d’IgA)

2. Medioambientales

a) Radiación ionizante pre i postnatal
b) Radiación electromagnética de frecuencia extremadamente baja
c) Tabaquismo prenatal
d) Dieta materna prenatal
e) Alcohol materno gestacional
f) Cloranfenicol postnatal
g) Infecciones víricas postnatales
h) Ocupaciones parentales: emisiones vehículos de motor,
pesticidas, industria caucho, hidrocarburos policíclicos
aromáticos, pinturas y solventes
i) Drogas quimioterápicas: epipodofilotoxinas y antraciclinas

3. Factores preventivos
a) Lactancia materna exclusiva prolongada

2 veces mayor en exposiciones superiores a 1,6 μT y a 2,3 μT, respectivamente. Otros estudios que utilizaban distancias de las LEAV y códigos de corriente no obtuvieron ningún incremento de aborto espontáneo entre las mujeres expuestas.

Resumiendo podemos decir que, por los datos y conocimientos actuales, es imposible concluir que la exposición a REM-FEB no produzca ningún efecto en el resultado del embarazo.

Diferentes tipos de síntomas, especialmente neurológicos en relación a las REM-FEB, han sido descritos en adultos (hipersensibilidad eléctrica)(55), pero los estudios científicos no han confirmado que estos síntomas sean causados por los campos electromagnéticos. Además, se han realizado en adultos estudios de la función neurocognitiva en relación con estas exposiciones con resultados variables. En la población pediátrica no se han descrito síntomas similares ni alteraciones funcionales cognitivas.

Tampoco conocemos nada de los potenciales efectos adversos que aparecerán en la época adulta y que están relacionados o asociados a las exposiciones pediátricas a las REM-FEB. Teóricamente, además de la mayor vulnerabilidad infantil, las exposiciones en las primeras épocas de vida incrementan los periodos de actuación, y los efectos a largo plazo son difíciles de detectar, sobre todo en enfermedades prevalecientes en la época adulta, como las enfermedades cancerosas y las neurodegenerativas(56-58).

LEGISLACIÓN MEDIOAMBIENTAL Y SALUD PEDIÁTRICA

La exposición humana a la REM-FEB genera corrientes con campos eléctricos y magnéticos dentro del organismo. Las normas de protección a la exposición se basan en evitar los riesgos para la salud que resultan de las interferencias o interacciones con los tejidos nerviosos eléctricamente excitables, particularmente el SNC. Las recomendaciones actuales en exposiciones ocupacionales están basadas en no superar, en el SNC, corrientes inducidas de 10 mA.m- 2, que se aproximan a campos eléctricos tisulares en el SNC de aproximadamente 100 mV.m-1. Las normas de exposición pública incorporan un factor de seguridad adicional, reduciendo por un factor de 5 y resultando una cifras de 2 mA.m-2 (20 mV.m-1). Estas restricciones están ligadas a cálculos dosimétricos, basados en modelos anatómicos humanos reales, y a medidas de las propiedades bioeléctricas en tejidos humanos. Por todo ello, la exposición al público general,que corresponde a los niveles de referencia comentados para los campos eléctricos y magnéticos de la REMFEB,es de 5KV/m y de 100 μT,respectivamente(2,14,16,20,59).

Cabe destacar que todos los estudios pormenorizados de cálculo y medidas de seguridad se han realizado en adultos, pero no en niños ni en mujeres embarazadas. Los adultos expuestos a la REM-FEB tienen, respecto a los niños, diferentes intensidades y distribuciones internas de campos eléctricos y de densidad de corriente que los niños, debido a los tamaños y formas de los órganos y tejidos corporales.

Durante el embarazo, la magnitud y distribución de los campos eléctricos inducidos y las corrientes de la madre son diferentes por los cambios fisiológicos y anatómicos, y no han sido estudiados en el feto. Todos estos factores, junto con las diferencias en las propiedades bioeléctricas, así como la vulnerabilidad y desarrollo madurativo funcional y anatómico de los periodos fetales e infantiles, deben ser conocidos para que las normas de protección sean efectivas, reales y convincentes(7,8,60).
La adopción de decisiones políticas y jurídicas para defender la salud ante las exposiciones ambientales a bajas dosis en general, y a la protección de la población infantil delas REM-FEB en particular, no son fáciles. Comportan una gran complejidad y dificultad y, al mismo tiempo, una enorme responsabilidad y valentía. La inmensa mayoría de los poderes públicos adoptan la legalidad vigente, basada normalmente en las recomendaciones de los organismos científicos consultivos, emanadas de evidencias científicas muy contrastadas para la población adulta, pero no en la infantil(58,60).

Los científicos están instruidos, formados y capacitados para analizar y estudiar la consistencia y el grado de evidencia entre una exposición ambiental y un efecto adverso en la salud, pero están incómodos y fuera de lugar en las decisiones de las opciones a seguir. La valoración de la evidencia científica es insuficiente, siendo necesario combinarla con criterios emanados de otros conceptos sociales, como la relación coste-beneficio, la aceptación o no del riesgo, así como las preferencias y costumbres culturales. En cada nivel existe una gran diversidad de opiniones y de intereses que generan coacciones y conflictos(46,61).

Tradicionalmente, la evaluación del riesgo era considerada el puente entre la ciencia y la adopción de políticas concretas a seguir. Está formada por una metodología consolidada, donde se combina la fuerza de asociación causal entre exposición-enfermedad con la información de la frecuencia e intensidad de la exposición, para determinar el riesgo individual en una población diana. Pero cuando: a) los resultados en la salud son difíciles de evaluar y cuantificar; b) las actuaciones afectan, no sólo a niveles directos de exposición, sino que se deben controlar actividades complejas que generan múltiples exposiciones, además del riesgo concreto; c) la evaluación del riesgo es sólo un efecto adverso en la salud, mientras que los factores protectores o beneficiosos son muy amplios, parcialmente desconocidos y de difícil estudio; y d) cuando los periodos de latencia, entre el riesgo y los efectos adversos, son a largo plazo (años y décadas más tarde), los beneficios para la salud, generados por la reducción y/o eliminación del riesgo, están muy diluidos.

Las decisiones basadas en la evaluación del riesgo son parciales y poco significativas. Por tanto, hay que ir más allá de la típica política habitual basada en la evaluación del riesgo, sobre todo si tenemos en cuenta a subgrupos poblacionales especialmente vulnerables que padecen una cuota desproporcionada en la carga de enfermedad asociada a una exposición ambiental concreta(62,63).

Con la intención de ir más allá de la típica evaluación del riesgo, cabe destacar la política comunitaria de la UE, en la cual, el artículo 152 del Tratado de Amsterdam recomienda políticas, en todos los sectores, orientadas a conseguir el mayor nivel de protección de la salud humana y a estar integradas en los niveles y esferas más superiores. En el caso concreto de las REM-FEB y la LA infantil, insta a ultrapasar los aspectos contenidos en los determinantes ambientales en la salud (radiaciones, aire, etc.), y alcanzar sectores más globales de las actividades humanas y sociales como la energía, las comunicaciones, el transporte, la industria,etc.(57,61).

Esta forma de entender los problemas sanitarios refleja la necesidad de considerar la enorme complejidad subyacente. Se trata de hacer el mejor uso posible de la evidencia científica disponible mientras se integra y se reconoce el importante papel de los valores sociales y culturales de las percepciones y preferencias de la gente. Permite que estas consideraciones tengan un peso evidente en la toma de decisiones, en lugar de despreciarlas por considerarlas de importancia secundaria, o desestimarlas como no científicas(64,65).

También conviene destacar que con estas premisas, la Región Europea de la OMS está construyendo un proceso de consenso en las últimas dos décadas. Cada cinco años organiza una Conferencia Ministerial de Medio Ambiente y Sanidad, con la participación de los ministros y delegaciones de Sanidad y Medio Ambiente de los 52 países miembros. La última conferencia realizada en Budapest, en junio del 2004, se denominó “El futuro de nuestros niños”. Uno de los resultados más importantes fue la aprobación y constitución de un Plan de Acción para Europa de Salud Medioambiental Pediátrica [(Children Environment and Health Action Plan for Europe (CEHAPE)]. En uno de sus puntos específicos insta a reducir la exposición a los campos electromagnéticos. La Declaración Ministerial Final reconoce la necesidad de combinar las acciones preventivas con medidas precautorias en áreas donde la evidencia actual es escasa y las inseguridades enormes, y donde las consecuencias de las exposiciones, hoy imprevisibles, pueden ser graves, e incluso, irreversibles(57,64,65).

CONCLUSIONES

La REM-FEB, generada por las instalaciones que producen, transportan, transforman, almacenan y consumen la energía eléctrica, es omnipresente en el mundo industrializado.

La gran mayoría de las residencias de los países industrializados están expuestas a campos magnéticos medios menores o cercanos a 0,1 μT.

La exposición media residencial a densidades de campo magnético superiores o iguales 0,3-0,4 μT están asociadas a un incremento del riesgo de desarrollar LA infantil.

A pesar de las limitaciones de los estudios epidemiológicos, el aumento del riesgo oscila entre el 70%-100% respecto al esperado con exposiciones menores de 0,1 μT.

El desconocimiento de los mecanismos biológicos exactos y la falta de reproducibilidad en animales de experimentación constituyen las principales barreras para que la asociación entre la exposición crónica a densidades superiores o iguales a 0,3-0,4 μT y el incremento de LA infantil se acepte como causal..

La IARC cataloga las REM-FEB como posible cancerígeno humano, limitado a las LA infantiles.
La ONU, la OMS y la UE, recomiendan la incorporación de todos los procesos tecnológico-industriales dentro del marco preventivo del Principio de Precaución o Cautela.

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