header image

Quienes somos

El grupo de trabajo Tarifa Contra el Radar surge a partir la de incertidumbre que produce en parte de los ciudadanos la existencia de un radar militar de control marítimo, situado en El Retiro,  junto al pueblo, a muy escasos metros del casco antiguo.

Este miedo que se crea en un sector de la población, es provocado por el reconocimiento unánime, por parte de los científicos independientes de todo el mundo, de los importantes  riesgos que entraña para la salud la exposición crónica y cotidiana a campos electromagnéticos como los generados por este radar.  La preocupación se hace es aún mayor,  cuando hablamos  de niños/as  y adolescentes, por los efectos devastadores que producen en estos, dada la inmadurez de sus tejidos y la gran capacidad de penetración de estas ondas.

En julio de 2009, a petición nuestra,  el  Ayuntamiento de Tarifa solicita al  Ministerio de Defensa el traslado del radar a un lugar de la costa más alejado del núcleo urbano, adjuntando a dicha petición un dossier con informes científicos y resoluciones que avalaban nuestra petición. La contestación del Ministerio fue un rotundo “NO”, en base, tan solo, a criterios militares y económicos.

La existencia de evidencia científica sobre los nefastos efectos que estos emisores de ondas causan sobre la salud de los seres humanos;  las recientes Resoluciones del Parlamento Europeo (septiembre de 2008 y abril de 2009) en las que se insta a los estados miembros  a aplicar el “Principio  de Precaución” dictado por los científicos frente a los riesgos generados por estos campos; los derechos fundamentales recogidos en la Constitución Española: Derecho a la integridad física (Art. 15). Derecho a la intimidad personal  y familiar (Art. 18.1). Derecho a la inviolabilidad del domicilio (Art. 18.2). Derecho a la protección de la salud (Art. 43). Nos llevan a pedir a nuestras autoridades  que defiendan el derecho a la salud de la población, que no ignoren las reivindicaciones ciudadanas y que prioricen la salud de la población a los intereses económicos.

Nuestro objetivo es luchar por conseguir un entorno saludable en el que nuestros hijos puedan crecer como lo hicimos nosotros, felices y sin miedo a la enfermedad. Conseguirlo está en nuestras manos.